Liam regresó al hotel con la mente llena de pensamientos turbios, la revelación que le había hecho Noah sobre Elliot era impactante y repugnante. No podía creer que el hombre al que consideró su amigo por tantos años fuera capaz de cometer tales atrocidades. Más tarde se dirigió hacia el aeropuerto, estaba decidido a decirle la verdad a Emma, encontraría todas las pruebas, no quería a Elliot cerca de su hijo. Abordó el avión privado para regresar a Nueva York, sentía que tenía de investigar más a fondo la vida de Elliot, un terrible dolor se clavó en su cabeza, era como si una filosa daga la atravesara, no podía procesar todo lo que Noah le había dicho, eso significaba que todo ese tiempo Emma había estado en constante peligro. En Nueva York, Elliot insistía a Emma para que presionara

