Hermes Decidí no insistir en llevar a Hannah y mis hijos al hotel, si su deseo es hablar primero con sus padres tengo que aceptarlo. Al final de cuentas Markus y Emily Lauder, sabrán que soy el padre de sus nietos, confío en que ella les dará la noticia esta misma tarde. Solo les daré dos alternativas: Aceptarlo o aprender a vivir con ello, porque Hannah y mis hijos, terminarán conmigo. Eso no es una opción; es un hecho. Más pronto de lo que imaginen, esa preciosa pelirroja y nuestros hijos, llevarán mi apellido. Después de darle un beso a cada uno de mis bebés, salgo de la habitación. Los conozco hace apenas un par de horas y la necesidad de tenerlos conmigo todo el tiempo, ya se alojó en mi corazón. Me cuesta dejarlos, me cuesta no aclarar todo los malos entendidos con mi cerecita,

