-Amaris-
Fue una mañana muy rara, mi novio se la pasó conmigo pero siempre que sonaba su móvil lo alejaba de nosotros. Y cada que sonaba el mío se ponía algo insistente, diciendo que debería responder.
Estamos en el sillón tratando de ver una serie, pero a cada nada se pausa por decisión de mi novio. Según el no le esta gustando.
Mi móvil repica 2 veces seguidas y Devan pasa su mirada del tv a mi.
- ¿Quién es?
- Devan, acaba de sonar, no lo sé.
Digo con toda la tranquilidad que logro reunir.
- Esta bien, revísalo.
Cierro los ojos y respiro profundo antes de tomarlo.
Es un número desconocido, por lo que no me deja leer los mensajes desde la barra de notificaciones. Desbloqueo el móvil y entro al chat.
Desconocido: Hola Amaris, te pido una disculpa por hablarte de la nada y hoy sábado se que es uno de tus días libres.
Desconocido: ¿Estás ocupada?
Frunzo el ceño y veo que la foto de perfil es una rosa blanca en un ramo de rosas negras. Trato de recordar a quien pude darle mi número en los últimos días no doy con nadie.
- ¿Quién es? ¿Por qué te pregunta eso?
- No lo sé.
Mi móvil vibra en mis manos y veo que llego otro mensaje del mismo chat.
Desconocido: Soy Brigeth, por cierto.
¡Claro!
Fernanda me habló de la nueva encargada de las ediciones de los videos que se lanzan en el canal y de la encargada de asegurarse de la página web.
Yo: Hola, es un placer.
Yo: Dime ¿Hay algún problema?
Espero unos segundos y veo de reojo que Devan no ha quitado la vista de mi móvil.
Brigeth: No, no, todo lo contrario, he visto algunas de tus noticias y me gustaría sacar algunas cosas que me parecieron importantes de ellas para hacer una nueva sección de la página.
Brigeth: Quería saber si estabas de acuerdo. Ya sabes que no podemos hacer nada sin el consentimiento de la persona representante.
Yo: Me parece bien pero ¿Fernanda sabe de esto?
Brigeth: Si, de hecho ella me recomendó hacerlo y me paso algunas noticias tuyas y de otros chicos de aquí para eso.
Brigeth: ¿Te parece si te mando lo elegido por correo?
Yo: Esta bien, luego lo reviso. Adiós.
Dejo el móvil de nuevo a un lado y me fijo en Devan
- ¿ Algo que comentar?
- No. Nada.
Pasa su brazo por mis hombros y vuelve a reproducir el capitulo.
Ya es el 4 capitulo que vemos de la serie y en el anterior se presenció una infidelidad por parte de la chica, por culpa de el alcohol es como ella lo menciona.
- No puedo creer que le haya sido infiel y ponga el alcohol como excusa. En primer ligar ¿Por qué bebió de más si estaba sola? Aparte de que él es demasiado lindo con ella ¿Cómo puede hacerle algo así?
- No se de que te sorprendes, si todas son iguales.
Trato de ignorar su comentario hasta que llega la parte donde la chica le pide perdón al que era su novio. Al parecer el objetivo de la serie era ella tratando de recuperar su confianza.
- ¿Ves? Ahora va de arrastrada pidiéndole perdón, aún sabiendo que hizo mal. No entiendo como puede caer tan bajo.
- Devan ¿te estas escuchando? Estas juzgando a una mujer cuando ambos sabemos que la infidelidad se cometen en partes iguales.
Me separo un poco de él dejando el brazo que tenia sobre mi hombro en el respaldo del sillón.
- … Los hombres no es que sean muy diferentes, ¿o es que alguien que conoces no ha cometido un error de esos?
- ¿A qué te refieres con alguien que conozco?
Se remueve un poco incomodo en el sillón evitando mi mirada.
- A… algún amigo, o alguien que simplemente conozcas ¿Qué te pasa?
Deja de moverse y evita mi pregunta poniendo nuevamente la serie.
A decir verdad, ya no me quedaron ganas de verla.
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El móvil de Devan no ha dejado de sonar desde que me levante a la cocina a preparar algo para almorzar, el esta dándose una ducha y el móvil quedó en la encimera.
Su móvil vuelve a sonar y veo de reojo que esta vez es una llamada.
Una ojeada no le hará daño a nadie ¿no?
Doy pasos cortos hasta el móvil y me detengo al segundo.
Aunque no debería hacerlo, no es mi móvil.
Me devuelvo a picar la papa hasta que el móvil deja de sonar
- Se me olvido decirte que casi me pierdo de camino aquí.
Dice Dev entrando en la cocina con un pants gris y una camisa blanca. Su cabello está seco y perfectamente peinado como siempre.
- ¿Cómo?
- Si, en el mapa habían dos direcciones parecidas, la diferencia son los últimos números, tuve que revisar la que me enviaste el lunes, para asegurarme de cual era.
- Yo por un momento creí que no ibas a venir. Digo, después de lo de la chica...
- Por favor, no hablemos de eso.
- No puedes pretender que me olvide de eso tan rápido.
- ¿Qué haces?
Cambia rápidamente de tema y le frunzo el ceño.
- Puré de papa.
- Ok. Voy a estar en la sala mientras.
Sale de la cocina sin tomar su móvil de la encimera.
Creí que iba a ayudarme.
Estoy en busca de un sartén y al levantarme con el, el móvil de Devan se enciende mostrando un mensaje.
Me dejo vencer de la curiosidad y asomo la cabeza para verlo.
M: ¿y ahora no respondes?
M: ¿Vas a suponer que no paso?
¿De que esta hablando?
Frunzo el ceño al móvil ahora apagado y comienzo a echar la mantequilla en el sartén.
¿Por qué una inicial y no su nombre?
¿Desde cuando hace estas cosas?
¿Será un él o una ella?
Devan vuelve a la cocina y toma su móvil sin mirarme. Vuelve al salón y yo termino de cocinar, dejando de lado lo que leí.
♡♡♡
Se que Devan se tomó el tiempo de venir a verme, pero, siento que esta visita no significa mucho, no lo siento emocionado por verme, tampoco ha querido hablarme sobre lo que pasó, solo la hemos pasado mirando series y él respondiendo algunos mensajes.
No quiero preguntar en quien le habla con tanta insistencia, no quiero que mal interprete todo y crea que lo hago para ser posesiva.
Mis padres llegarían en la tarde pero, decidí decirles que quería estar a solas con él y presentarlo en otra ocasión. Mi mamá tiene un don para saber cuando estoy incomoda o no estoy conforme con algo, así que sabría que Devan y yo no estamos en un buen momento.
Llego la hora de dormir y las notificaciones en el móvil de Devan han sonado desde la mañana, estuvo un rato respondiendo pero ahora decidió ponerlo en vibrador.
Hablamos un rato sobre su padre ya que quise sacar el tema para romper el momento incómodo entre nosotros, me dijo que en los últimos días ha notado ciertas mejoras, ha decidido que empezará a revivir ayuda para no tener que limitarse a estar encerrado, y volver a tener la facilidad de salir sin sentir miedo de recaer en el alcoholismo.
A decir verdad, los admiro a ambos.
A Devan por ayudar a su papá a pesar de que a veces también se sienta mal, y al padre de Devan porque, cuando lo conocí, Devan tenía que estar hasta altas de la madrugada en bares buscándolo, estuvo en alcohólicos anónimos 1 mes pero al salir de hay empezó a beber compulsivamente en su habitación, decía que no quería salir de ella excepto para conseguir más alcohol.
- Esto no le hace bien señor, se que se siente mal, lo entiendo. Yo también perdí a alguien de mi familia.
Dije sentada en el sillón de la casa de Devan con su padre a mi lado.
- ¿Y que hiciste después?
Su mirada estaba en el suelo, su voz sonaba arrastrada y apagada.
- Pensar en las personas que aún están con vida, se que si me derrumbó puede afectarles a ellos de algún modo. Si estamos juntos, algunas cosas se vuelven más llevaderas.
- He escuchado a mi hijo quejarse desde su habitación. Se que esta cansado de tener que decirme que deje de beber pero… no puedo dejar de pensar en ella.
Susurró lo último y sentí como su voz se empezaba a cortar.
-… La extraño, y mucho, y le estoy haciendo daño a mi hijo, no lo estoy cuidado bien y se que ella debe de estar decepcionada.
- podría cambiarlo… El alcohol no es la solución a los problemas, puede saciarlo por unos instantes pero luego… es como volver a empezar…
Recuerdo que después de eso él empezó a aislarse, tampoco salía para comprar alcohol. Se rehusaba a cruzar la puerta de su habitación por miedo.
Devan y yo hacíamos turnos para pasar a verlo y llevarle algo de comer. Devan no pedía mi ayuda pero me sentía en la necesidad de hacerlo al ver como lloraba en silencio al estar conmigo.
Así estuvimos durante algunos meses, luego el padre de Devan decidió salir de la habitación y dar vueltas por su casa pero no a atravesar la puerta principal. Al escuchar a Dev hablarme de que su padre por primera vez después de meses salió de casa y solo, sentí una presión en el pecho pero de felicidad.
Soy consciente de lo difícil que fue para él y admiro que tenga el valor para poder continuar.
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Despierto y Devan no está a mi lado, veo por la ventana y notó que aún está oscuro.
Me siento tomando mi móvil para mirar la hora, 3:45 marca el reloj. Me dirijo al salón en busca de Devan y me detengo en el pasillo al escucharlo hablar.
- No. No voy a hacer eso.
Susurra y puedo notar algo de frustración en su voz.
- Es complicado… pero y si mejor… Esta bien, mejor lo hablamos cuando vuelva.
Frunzo el ceño al posarme tras él, al parecer no ha notado mi presencia. Esta en la cocina, con los codos descansando sobre la encimera.
- En la noche, pero intentaré estar ahí al medio día. Vale, buenas noches.
Cuelga y veo como pasa las manos por su cabello antes de girarse.
Da un respingo al verme ahí con los brazos cruzados sobre mi pecho.
- ¡Amaris! Me asustaste.
- Perdón. Es que me levante, no estabas y quise venir a buscarte.
- Ahh.. Y… ¿hace cuanto…? ¿hace cuanto estás ahí?
- No mucho.
- ¿Y… que… escuchaste?
- ¿Debería de haber oído algo?
- No. Nada. Mejor volvamos a dormir.
Pone una de sus manos en la parte baja de mi espalda, pero la detengo y me encaminó al grifo por algo de agua.
-Devan-
Llamada…
Siento mi móvil vibrar bajo la almohada, me froto un poco los ojos y lo tomo cuando deja de vibrar.
Recuerdo la intensidad de los mensajes de Mirian todo el día. Decidí decirle que iba a venir a casa de mi novia y no deja de decirme que debería contarle lo que paso.
No se porque le da tanta importancia, si no significó nada para mi, y creo habérselo dejado claro.
Veo la hora, 3:30 y me extraña un poco, ya que no puedo evitar preocuparme al pensar que puede tratarse de mi padre.
Salgo de la habitación para no despertar a Amaris y desbloqueo el móvil al estar en el pasillo.
2 llamadas perdidas de M.
Decidí cambiar el nombre para evitar algún tipo de reclamo de Amaris.
El móvil vuelve a vibrar y decido irme a la cocina para responder.
- ¿Hola?
Susurro mirando hacia el pasillo.
>> Devan, has evitado la mayoría de mis mensajes.
- ¿Porque crees que fue?
>> ¿Estás enojado conmigo? Simplemente te dije que deberías hablarle a tu novia de lo que paso entre nosotros.
Suspiro y apoyo mi mano libre en la encimera.
- ¿Porque estás tan insistente?
>> Dime ¿te gustaría a ti que tu novia se acueste con otro y te lo oculte?
- No digas eso.
>> Es la verdad Devan, te conozco desde que teníamos 9 años, estuve contigo cuando tu hermano se fue de tu casa. Creo que te conozco lo suficiente como para saber lo impulsivo que eres, y también que a veces te da hasta el punto de no lograr contener lo que haces por culpa del enojo.
- No voy a ponerme impulsivo, porque, confío en ella y se que no me haría eso.
>> ¿Y ella confía en ti?
- Lo hace.
>> ¿Entonces porque decides mentirle con esto?
Miro hacia el pasillo y trago grueso. Me paso una mano por el pelo y respondo lo primero que se me viene a la cabeza.
- No estoy mintiéndole, solo decidí no contarle la parte en la que tu y yo… bueno eso.
>> Ocultar también es mentir.
Susurra y siento un frío recorrerme todo el cuerpo.
A lo mejor es el frío que se cola por la ventana medio abierta.
>> … y entonces ¿Vas a decírselo?
- No. No voy a hacer eso.
Susurro un poco frustrado por su insistencia.
¿Por qué se preocupa por ello?
>> ¿Por qué Devan? Si ella llega a enterarse por otras fuentes va a ser peor.
- Es complicado…
>> No, no lo es.
- Pero y si mejor…
Me corto cuando me doy cuenta de la estupidez que voy a decirle.
Voy a estar sin mi novia 1 semana más, y me acostumbre a tener relaciones sexuales seguido. También teniendo en cuenta que Amaris no ha querido hacerlo conmigo, cada vez que estamos por intentarlo suele distraerse y prefiere pararlo.
No puedo vivir así.
>> Es un poco raro hablar de esto por teléfono en la madrugada, y aún más si estas en casa de tu novia.
- Está bien, mejor lo hablamos cuando vuelva.
>> Se que llegas hoy pero ¿a que hora llegas?
- En la noche, pero intentaré estar ahí al medio día.
>> De acuerdo. Espero que tengas la valentía de hablarlo con ella, no se lo merece.
Cierro los ojos con fuerza y me limito a no responderle mal.
- Vale, buenas noches.
>> Buenas noches.
Cuelgo y paso las manos por mi cabello, maldigo en la mente y me giro para ir a la habitación.
Doy un respingo al ver a Amaris con los brazos cruzados sobre su pecho.
- ¡Amaris! Me asustaste.
Digo siendo eso lo único que pensé en el momento.
- Perdón. Es que me levante, no estabas y quise venir a buscarte.
- Ahh.. Y… ¿hace cuanto…? ¿hace cuanto estas ahí?
Intento no sonar nervioso, pero se que fue todo lo contrario.
- No mucho.
- ¿Y… que… escuchaste?
- ¿Debería de haber oído algo?
Trato de calmarme, si hubiera oído algo probablemente estaría enojada.
- No. Nada. Mejor volvamos a dormir.
La guio a la habitación colocando mi mano en su espalda baja pero ella se gira hacia el grifo por agua. La dejo sola y voy a la habitación dejando el móvil bajo la almohada otra vez.
Me siento en la cama y paso las manos por mi cara.
¿Debería hablarlo con ella?
No, probablemente si se lo digo ahora me odie por haberle dicho lo contrario.
¡Dios! ¿Porque tiene que ser tan complicado?