-Amaris-
Jueves.
Han pasado días desde la última visita de Damon y su… amigo. El miércoles la pase todo el día en casa de mis papás ayudándolos a pintar las paredes ya que querían cambiarlas de color.
El día de hoy lo pasé en la cabaña, Fer me pidió que le ayudara a hacer un artículo donde explicara los cuidados para evitar la delincuencia y sobre que hacer en caso de temblores, fue lo que hice en la mañana mientras escuchaba música y el resto del trabajo lo hizo mi compañero.
En la tarde estuve con Anny y Jackson (Si, ese Jackson) ya que en la mañana An tenia que asistir a la universidad y Jackson… bueno él no es muy amantes de las mañanas.
An tuvo que volver a casa antes de que empezará a oscurecer ya que es peligroso y Jackson se quedó a dormir.
An siempre a creado un ship entre Jackson y yo, su excusa es que cuando íbamos a la secundaria era el único chico con el que hablaba.
Estoy en la cocina preparando chocolate caliente ya que esta haciendo algo de frío y hay indicios de que pueda empezar a llover en cualquier momento, llevo un mono de pijama que es de un panda y Jackson lleva uno de una vaca.
Somos increíbles, lo se.
- Menuda cara tienes – le digo a Jackson que viene entrando en la cocina.
- No me lo recuerdes, la tuya tampoco es que este muy bien – pone una pequeña banca junto a la encimera – Y no me merece, soy demasiado increíble para ella.
Trae la capucha del mono sobre su cabeza, la cual solo deja ver pequeños mechones de su cabello n***o. Apoya su codo en la encimera y coloca su mejilla en su puño mirándome fijamente.
- Pero que dices, estas hablando de Vic – digo soltando una carcajada -Lo superaras, es una personaje de libro y no va a salir de él.
- Por eso digo que no me merece, además prefirió a él rarito
- Óyeme Caleb es increíble.
-Claro.
Nos hablo en la tarde sobre una duología en w*****d que leyó hace poco (yo se la recomendé) y se siente ligeramente ofendido por no ser el chico.
>> ¿Qué estás haciendo? – pregunta levantando un poco la cabeza.
- Chocolate, porque sé que te encanta.
Me da una sonrisa que hace que se le marquen los hoyuelos en sus mejillas.
- Es para que olvide que debes contarme algo ¿no? – frunce el ceño sin dejar de sonreír – No lo intentes preciosa.
- Nada perdía con intentar.
Le paso una taza y nos dirigimos al salón, nos sentamos en él suelo uno al lado del otro, recostando la espalda en la parte baja del sillón mirando la luna a través de la ventana.
Cruzo las piernas mientras Jackson las estira.
- Te escucho.
Dice soplando el líquido en su taza, doy un sorbo a la mía y me aclaro la garganta antes de empezar.
- Bueno, no sabia que pasaba con mi novio, no hablamos desde el lunes y ya perdí la cuenta de cuantos mensajes le envié desde entonces. – hago una pausa bajando la mirada a mis pies – Sin contar las llamadas que también le hice.
- Bueno, a lo mejor había estado ocupado. No es que este tratando de justificarlo, no creo que le cueste mucho decírtelo por un mensaje pero… no lo sé Maris.
Inclino levemente la cabeza mientras observo la luna, recuerdo mis noches en la terraza de mi edificio donde solía sentarme a ver la luna, o leer fragmentos de cualquier libro ya que no tenía con quién hablar de cómo me sentía.
- Le envié un mensaje a uno de sus amigos del departamento de policía donde hacen las practicas. Lo hice ayer en la noche y… me dijo que iban a salir por unos tragos, que Devan estaba muy bien, su papá igual, de hecho dijo que lo había visto demasiado emocionado con la idea de salir a distraerse.
- Siento que hay algo que no me estas contando – dice antes de darle otro sorbo a su taza.
- Llame al teléfono de Dev cuando desperté, y lo volví a hacer un rato después creo que eran las 8.
- ¿Te contesto?
- Contestaron, si, pero no fue él, si no… una chica.
- Ay mierda.
- Y me dijo “Devan esta dormido y creo que tardara un poco en despertar ¿Quieres que le diga algo?” Y le dije “ si, dile que Amaris llamó”.
Hago una pausa y respiro hondo, bebo un sorbo de chocolate antes de continuar.
-
"¿Y eres alguna compañera de su trabajo?” pregunto antes de que pudiera colgar, le dije “no importa pero ¿Quién eres tú?” me había resignado a que no iba a responderme y luego dijo “se que es raro que una chica responda el móvil de Devan porque no tiene novia, pero… no sabría decirte quien soy exactamente”
- ¿Le dijo que no tenía novia? Menuda joyita, eh.
Pongo la taza a un lado y lucho contra las lágrimas que intentan salir.
- ¿ Sabes? Él tampoco me ha hablado en todo el día, y… sus mensajes me salen en visto, desde las 12:00.
- No se que decirte la verdad, no soy de mucho apoyo. Pero… deja que te de una explicación, si vez que no funciona debes terminar con eso.
Recuerdo los “jamás lo hare” que solía decirme cuando me quedaba con él en su casa, también el hecho de que si aún quiere venir, estaría aquí mañana.
- Él… se supone que iba a venir mañana en la noche y volvería a irse el sábado en la tarde para no dejar mucho tiempo solo a su papá.
- Muy bien.
- Pero, no creo que pueda verlo Jack – susurro y siento como él pasa uno de sus brazos por mis hombros – no… no estoy preparada para eso.
- Sabes que, mañana vamos a salir a… a… no se, donde sea para que te distraigas un rato y puedas lidiar con ello ¿te parece?
- Esta bien, gracias – intento sonreír pero no me da para más que un mohín – gracias de verdad, no se que haría sin ti y sin Anny.
- Siempre has estado para nosotros, y nosotros tratamos de estar siempre para ti.
Me siento sobre el regazo de Jackson, paso mis brazos por sus hombros y el pasa los suyos por mi cintura. Entierro mi cara en su cuello dejando que las lágrimas caigan.
♡♡♡
No pude dormir mucho la verdad, me desperté 2 veces en el transcurso de la noche, la primera fue por no dejar de pensar en la chica sin rostro que me respondió el móvil de Devan, la segunda fue por otro sueño con Aron (ya es el segundo) y admito que… no sin para nada sanos.
Termino de freír los tocinos, los pongo en cada plato junto a los huesos. Jackson sale de la habitación llevando solamente el short corto que uso bajo su pijama.
- Se que dije que me iba a bañar, pero me apiade de ti y voy a ayudarte con el desayuno ¿Qué falta?
Se pone a mi lado apoyando las palmas de su mano en la encimera.
- Algo para tomar ¿Qué se te antoja?
Toma uno de los tocinos del sartén y se lo lleva a la boca.
- Uhm increíble. Un jugo de naranja, ¿hay?
- Creo que compré algunas, tendrías que exprimirlo.
- Ok.
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Me aplico un poco de perfume y me paro frente al espejo para mirarme una vez más.
Llevo un top color verde militar, un pantalón azul claro y las tenis a juego con el top. Decidí dejarme el cabello suelto, ya que es un poco ondulado y me gusta como se ve.
Jackson entra corriendo a la habitación supongo que por la puerta abierta sabe que no estoy desnuda
- ¡ Maris puede que te enojes por lo que voy a decir pero…! – deja de hablar cuando me ve – Te ves preciosa como siempre.
- Tu igual – lleva una franela verde de mangas cortas, un pantalón igual al mío y unas tenis blancas. - ¿Me decías?
- Ah si, entre a la habitación del fondo, esa que me dijiste que siempre estuvo vacía. Lo hice para vestirme y… encontré eso.
Extiende su mano con una hoja de papel de color beige, que también está un poco arrugada – Creo que… debes leerlo.
- Voy a leerlo, si, pero no ahora.
- Esta bien, si me necesitas para hacerlo, aquí me tienes… siempre.
Sonrió y camino en su dirección, me pongo en la punta de los pies para pasar mis brazos por su cuello en un abrazo.
- ¿Alguna vez te he dicho lo increíble que eres?
- Unas… 100 veces por no ser presumido. – me suelta y coloca un mechon tras mi oreja – voy por un Jersey y nos vamos.
- ¿Twins? – digo y él sonríe asintiendo
- ¿Azul? – arrugó el entrecejo pensando en si tengo uno de ese color – oscuro.
- Perfecto.
Cambio mis tenis por una blancas y busco en mi maleta el Jersey, tomo las llaves que tengo en la mesa de noche, mi móvil y salimos.
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Llegamos al cine, decidimos ver una película de ficción y terror juntos, va sobre animales gigantes y no se que
Si, Jackson la eligió
Compramos las palomitas, pedimos que mezclarán las saladas y las dulces ya que nos encantan. También 1 vaso mediano de Coca-Cola y 1 de Pepsi.
Entramos en la sala y hay pocas personas, (lo cual no nos sorprende porque son las 10 de la mañana) escogemos nuestros asientos en una de las filas del centro ya que la vista desde ahí es muy buena.
Decidimos colocarnos los Jersey’s ya que el aire acondicionado hacia que el salón estuviese bastante frío.
Pasan algunos minutos de película y yo estoy pegada al brazo de Jackson como sanguijuela.
- Le dijeron que no le hablara a gente de cabello dorado, ¿Por qué lo hace?
- Si no lo hiciera no tendría sentido.
La protagonista entra a un salón, junto a ella un chico de cabello rubio. Dentro del salón está el chico que salía en la portada con la máscara.
- Ay no, ¿la van a matar verdad? Jack dime que no
- No… lo sé
Lanzo una mirada de reproche y la pantalla queda n***o cuando la chica grita. Yo también lo hago y Jack se burla de mí.
- Maris, eso no asusta ni un poco – susurra mientras ríe
- ¡Claro que si!
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Salimos de la sala y ahora vamos de camino a un lugar para almorzar.
- No me gustó.
- A mi si – dice sonriendo – Aparte de que te la pasaste asustada, entonces no procesaste bien lo que viste.
- Ay, cállate – golpeó ligeramente su hombro y me saco el Jersey por la cabeza. - ¿almorzamos en Garden?
- En Tutti.
- No, vamos a Garden.
- Vamos a Tutti.
- No puedes obligarme – Veo como deja de caminar y hago lo mismo frente a él - ¿Qué?
- Vamos a Tutti, yo voy a pagar y a ti te va a encantar la pasta que venden ahora.
- Pero dije que… - dejó de hablar cuando me toma por los muslos y me sube en su hombro - ¡No, Jack, bájame! ¡JACK! ¡JACKSON!
- Deja de gritar, la gente piensa que te estoy llevando en contra de tu voluntad.
- ¡ Y lo estás haciendo! ¡si mis pies no tocan el suelo en 10 segundos te juro que voy a…!
Jackson se detiene y me empiezo a cuestionar.
- ¡¿Qué pasa?! ¡¿Por qué te detienes?!
- ¿Acaso no era eso lo que querías? – suelta grandes carcajadas y retoma el camino.