Elizabeth.-
Llegué a la mansión con la respiración agitada después de trotar una hora por la cancha de atletismo acondicionada para todas las candidatas, me derrumbé sentándome en uno de los escalones mientras me esforzaba por recuperar el aliento inhalando lentamente cuando fui sorprendida por la visita de mi padre.
— Este es tu mundo, eres igual a tu madre –Me dice parándose frente a mí.
— No me conoces en lo absoluto padre, me ejercito por salud, porque me gusta no para verme bien ante los demás, me gustan los vestidos, los bolsos y el maquillaje porque me gusta a mí no para los demás en eso mi madre y yo somos muy distintas es obvio que en todos estos años no nos has sabido diferenciar –Solté con un desdén marcado con un toque de decepción, la verdad para mí fue un insulto que dijera que me parezco a mi madre.
— Vine porque A.J. Walker tiene interés en ser tu patrocinador, quiere apostar a la ganadora y piensa que esa podrías ser tú.
— Aún si no tuviera ninguno no lo aceptaría, ese hombre me parece de lo más repulsivo, ya tengo uno –Vi como su ceño se frunció, creo no fue una buena noticia para él. –Lo mejor de todo es que lo vamos a manejar con una intermediaria y no bajo las miradas de un viejo verde lujurioso que cree que me venderé por dinero, como tu amigo.
— Sé que estas enojada por obligarte, pero todo esto es el negocio familiar, dependemos de todo este mundo, todo nuestro futuro Elizabeth
— Mi futuro está con mi carrera y con lo que amo hacer padre, solo que no lo entiendes lo que me enerva, pero no te preocupes me esforzaré por ganar y te daré parte del premio que reciba, pero después de esto me iré de tu casa y seguiré mi camino sola, entendí que no puedo obligarlos a tener una óptica distinta de como yo veo la vida, ustedes a lo suyo y yo a lo mío.
— No puedes simplemente dejar de ser una Sullivan –Expresa con algo de sorpresa y con un toque de decepción en su tono.
— No puedo darte más de lo que ya te he dado, no te daré nada más, te agradezco la visita, debo ir a las pruebas de vestuario mi patrocinador ya pagó por los diseños Joel y espero que no te metas con mi patrocinador si lo haces renunciaré al concurso y te quedarás solo con una hija
Me puse de pie dejándolo solo en la entrada, fui demasiado fuerte frente a él cuando cerré la puerta una lagrima se deslizó por mi mejilla, a diferencia de mi madre aún seguía teniendo esperanzas por mi padre, pero acaban de desaparecer, es definitivo estoy sola en este mundo y si quiero lograr mis objetivos es así como debo seguir.
— Solo debo soportar una semana más, una más Elizabeth.
Bastián.-
Observaba a mi nueva mascota comiendo muy cerca de donde estaba, ya me estaba acostumbrando a su presencia, noto como sus orejas se levantan y comienza a ladrar moviendo la cola.
— ¿Y ahora qué te pasa? –Corre hasta la puerta.
— ¡Hola pequeñín! Me alegra que aún sigas vivo –Escucho la voz de mi hermana, cuando me acerco la veo arrodillada rascando la barriga del cachorro regalado.
— ¿Desde cuándo soy un asesino de mascotas? –Ella encogió sus hombros y siguió en lo suyo.
— Vine porque te tengo noticias sobre Elizabeth –Eso captó de inmediato mi atención. –No te va a gustar, escuché en los pasillos de la empresa el interés de A.J. por ella, de hecho intentó convertirse en su patrocinador, la buena noticia es que a tu chica no le agrada él en lo absoluto.
Saber que mi tío tiene un interés en ella me lleno de rabia, por primera vez sentí la necesidad de salir de exilio solo para hacerle entender que con Elizabeth no debe tener ninguna aspiración, ni siquiera atreverse a poner sus ojos en ella.
— ¿Qué vas a hacer? –Me pregunta mirándome fijamente.
— Por ahora nada, veo que es una chica lista –Mi hermana sonríe. – ¿Es tan altruista como se dice en las noticia o solo es una pantalla de los Sullivan?
— No, de hecho todo es cierto, fui al centro y conversé con la madre superiora que está a cargo de los niños, Elizabeth trabaja medio tiempo en algunos trabajos a distancia junto a su diseñador para pagar las cuentas, es buena y me alegra que te guste alguien en serio por fin.
— Solo seré su patrocinador ¿Crees que voy a mostrarme ante ella así? –Le señalo mi rostro. –Créeme Bella ya vi su expresión al verme, no soy el tipo de hombre que suele gustarle.
— ¿Y entonces por qué lo haces?
Me quedé en silencio haciéndome la misma pregunta mentalmente, ¿Por qué lo hago? Después de ver su reacción cuando la rescaté, si me muestro ante ella sabrá lo que hice con su hermana y de igual manera me va a despreciar, por una o por otra estoy jodido con ella.
— Tengo mis razones ¿Y quedamos en que no harías preguntas?
— Este viernes es la gala de las candidatas si deseas un esmoquin, avísame
Se da media vuelta y sale de mi casa, el cachorro se sienta moviendo la cola cuando la puerta se cierra, en el fondo deseo volver a verla, tenerla cerca, Elizabeth Sullivan despertó en mi algo que estuvo dormido hace mucho tiempo y que pensé no volver a sentir.
Camino hasta mi oficina, abro mi laptop y veo toda la información del centro infantil busqué el número de cuenta que colocan para hacer donaciones, ingreso la clave de mi cuenta bancaria y realizo la primera donación de manera anónima.
— Podemos iniciar con cincuenta mil dólares, me encantaría ver su cara cuando vea el dinero, marco el número de Bella
— ¿Si querido hermano?
— En nombre del patrocinador quiero hacer una donación de alimentos al centro, ve a la cadena de supermercados más grande y envíame el monto a cancelar y no quiero opiniones.
— Está bien, no iba a decir nada de todos modos.
Ni yo mismo sé porque hago esto, pero por algún motivo me entusiasma ver ese hermoso rostro con una sonrisa y verla feliz, por ahora es todo lo que quiero.