Tres días habían trascurrido desde que han llegado a Florida, cada mañana como era ya costumbre tenía una llamada de la agencia donde le informaban como evolucionaba la misión y si han encontrado el dispositivo, para su mala suerte en el equipaje de la chica no encontraron absolutamente nada del chip, eso de cierta manera lo ponía de malhumor porque ya deseaba que esto terminará de una vez por toda. ―Mañana es importante que vengas a la oficina, agente Smitt―informó el superior, a través de la pantalla del ordenador. Thomás simplemente asintió con la cabeza, para de esta forma cortar la llamada. Un profundo suspiro escapó de sus labios, ahora debía ir a despertar a la "Bella durmiente" de su protegida para que se acomodará porque esa misma noche debían volver a Nueva York, por lo cual

