Tanner. Desde que empecé mi supuesta relación con Valerie no sabía que era correrme, que era follar como un salvaje y sentir como se contraía la intimidad de una chica. Y todo eso Alené hizo que lo recordara esta noche. Ahora entendía eso que algunas personas tomaban como esas aventuras de una noche que se convertían en tus favoritas. Eso me había ocurrido esta noche en cuanto observé a la pelinegra frente a mí, luego moví mi cuerpo junto a ella en la discoteca y al momento en que nuestros labios se chocaron supe que esta noche no podía olvidarla, así como así. Esta chica era totalmente diferente al resto y ya estaba seguro de eso. Ambos nos encontrábamos boca arriba en la cama tratando de regular nuestra respiración después de una buena maratón de sexo. Algo que necesitaba saciar y lo

