24

1345 Words

Después de largas semanas, volvía a estar frente a ese frio trozo de cemento en el cementerio. Curtis Harrison, hijo, hermano, sobrino, amigo. Pero sobre todas las cosas... El mejor amigo de Bella. La rubia se encontraba limpiando la lapida, colocando flores frescas e intentando llenar su mente de cosas que no la pusieran triste, aunque estaba frente a su mejor amigo fallecido. -Ha pasado un tiempo, amigo...- susurró, más para ella que para él.- Mi vida es un jodido desastre, y creo que no lo sería si tú estuvieras aquí. ¿Lo sabes?- suspiró.- Maldito mal amigo, no se suponía que me dejaras sola.- soltó una risa carente de gracia. Los días pasaban y Bella aun permanecía en Sydney, por más que quisiera irse a Canberra, no podía juntar las energías necesarias. Cuando estaba armando su

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD