Estar dolida te lleva a cometer errores, pero yo hice uno que la verdad no lo hubiera hecho, bueno en parte si, el tenÃa que saber la verdad, en realidad a mà no me importaba pero ver la cara de sufrimiento de mà esposo, está noche me gusta, porque tendremos aquÃ, a sus traidores, decidà hacerlo en un restaurante la verdad en uno de los mejores de la ciudad, la comida aquà es excelente y mà paladar exigente. Mà esposo, estaba ansioso por ver qué me levanté y lo invite a cenar. Estaba todo listo, los dos bien vestidos, y hasta el pidió el mejor vino. -Dean: estoy tan feliz de que estés aquà está noche! -creeme que yo más. Mientras tomábamos nuestro vino, llegan por separado y se sorprenden la parejita fugitiva señores, mà marido se ahogó, yo lo limpié e hice que se sentarán. -Laura: y

