Siempre me jure a mi misma, que no volvería a sentir nada por este hombre, no tenía que hacerlo, pero este imbécil corazón lo sigue amando como el primer día y late sin parar. El y yo estamos aquí besándonos, sin prisa un beso que nos dice lo que en verdad, tendría que haber pasado hace mucho tiempo, y sin más el aire se nos acaba y tenemos que separarnos. -Dean: no puedes volver con el, no me dejes por el-dice juntando nuestras frentes. -pero que? Este beso es por el? O por...-pone su dedo en mi boca. -Dean: es porque muero de celos, de todo si el tan solo se atreviera de vuelta a tocarte yo...-lo paro. -eso solo paso porque tú ni si quiera me considerabas tu esposa imbécil -digo cerca de su cara. -Dean: cómo querías que te tocará, si estaba confundido? Creía que amaba a otra mujer?

