62. Au revoir Angelo Cuando mi padre me informa que mi madre fue hospitalizada, sentí que el aire me faltaba. El peor escenario vino a mi mente y pensé que todo era mi culpa. Las suaves pisadas de Vana se aproximan a mí y aún sin darme la vuelta, escucho su pregunta. —¿Pasa algo? —Su pregunta me saca del shock en el que estoy. —Mi madre tuvo un ataque y está en el hospital. —Vana no dice nada más, así que me apresuro a terminar de arreglarme. —¿Te llevo a tu casa? —Sé que querrá ir conmigo, pero lo mejor es que vaya cuando vea como están las cosas. —Me gustaría acompañarte. —Detengo lo que hago y voy hacia ella. Es notoria la preocupación en su rostro, así que le doy un beso. —Déjame ver cómo está la situación y más tarde voy a buscarte para ir al hospital. ¿Estás de acu

