75. La decisión más importante Sara Estoy a punto de acostarme, cuando alguien se asoma por la ventana. Pego un salto y estoy a punto de correr, cuando esa persona me detiene. —Shhh, no hagas ruido. —Me tiene sostenida por la espalda y tapa mi boca con mis manos. Me hace dar la vuelta y cuando lo veo, comienzo a darle golpes que espero que le duelan. —¡Eres malo! Te odio. —Dax comienza a reír, pero ahora soy yo quien le tapa la boca para que se calle. —Perdón amor, perdón, pero es que estaba en casa y recordé cuando entraste a mi departamento, ¿recuerdas? —Claro que me acuerdo pero no veo la conexión. —Bueno, pues pensé que si tú, que eras pequeña, sueles ser muy valiente, pues yo haría lo mismo, así que aquí me tienes. Dispuesto a darte todo el amor que me pedías en la sal

