54. Plantado Sara Cuando lo escucho decir que me odia más que nada en la vida, me quise morir. ¡Dios! Me duele tanto el corazón. ¡Voy a perderlo! Pero recuerdo las palabras de Vana y veo que están llenas de razón. Si tuve valor para meterme en estos asuntos, también debo tenerlo para hablar con verdad. Ya no más mentiras. —Te amo. Nunca lo dudes. —Cierro los ojos muy fuertes y al abrirlos, suelto mi verdad. —Yo…soy Lucifer, la persona que más odias en la vida. Veo que se levanta de golpe y se aleja de mí. No logro descifrar lo que hay en su mirada. ¿Odio? ¿Confusión? ¿Incredulidad? —No, no. Eso no puede ser cierto. Sara, no me hagas esto, no quieras protegerlo. Si te han amenazado, podemos arreglarlo. Yo puedo protegerte, pero ya no los encubras y no intentes culparte.

