56. Invitaciones Daxter Es hora de llevar a mi princesa a casa. No quiero. Quisiera tenerla conmigo para siempre y protegerla de todos los peligros, pero sé que no es posible. Pronto, el caos comenzará y sé que ella será parte importante en todo esto. No soy tonto y sé que en sus ojos vi la verdad. Ella es la persona que he odiado por meses y eso me parte el corazón, pero ni así puedo dejar de amarla. —Mmmm…¿Qué hora es? —Me pregunta mi niña perezosa. —Son las siete de la noche. Es hora de llevarte a casa. —Hicimos el amor y después nos quedamos dormidos. La abracé muy fuerte, pues me daba miedo que de pronto se desvaneciera entre mis brazos. —Bueno, déjame le llamo a mi prima. Me pidió que le avisara a que hora nos veíamos para llegar juntas. —La atraigo hacia mí y la

