Capítulo 15 Damon Pasar por el lado a Daniela sin siquiera quedarme a escuchar sus reclamos, creo que fue lo mejor que pude haber hecho en mucho tiempo, ya que así me ahorré una fuerte discusión. Solamente tomé a Rebeca de la mano y juntos nos dirigimos hacia la guardería, en donde ya su pequeño hijo estaba listo para irnos debido a que ambos llamamos desde la oficina para que lo tuvieran listo. Cuando el pequeño de ojos verdes igual que los de su madre y melena un poco más oscura que la de ella visualizo a su madre, enseguida a este se le pusieron los ojitos brillantes. Ni siquiera hizo falta decir palabra alguna para que este se lanzara a sus brazos y debo admitir que aunque no soy hombre de mucha ternura en estos casos, sin duda esta escena causó algo dentro de mí que no se explicar.

