Camino de vuelta a casa, primer día de clases para mí, no estuvo nada mal, pero el hecho de que tengo que caminar 4km por que el autobús me dejó, lo estropea todo.
El cielo amenaza con dejar caer las fuertes gotas de lluvia y rociar las solitarias calles de este pueblo, desapercibido para el resto del mundo. Es lo mejor de aquí. Un pequeño pueblo que cuenta con un magnífico lago y un extenso bosque de fieras feroces, que ha sido testigo de miles litros de sangre derramadas a lo largo de la historia por grandes fieras.
Y así como están esos bosques, hay callejones al final de la avenida, callejones que también han sido testigo de víctimas que han derramado su sangre por el hecho de querer llegar rápido a sus casas. Un lugar de escombros y de delincuentes dedicados a la violación y a hurtar cuanto puedan. El dinero, las joyas preciosas, los objetos de valor y la sangre de inocentes, son los objetivos primordiales para estos callejones.
Estoy parada en la entrada de uno de ellos, debato en si acortar el camino o recibir un regaño. Me cuestiono; ¿qué puede ser peor que escuchar los regaños de mi madre? Es de día, no tanto pero si lo suficiente para llegar rápido además el trabajo de estos lugares se realizan de noche, así que nada más mover mis piernas y a cortaré 12 calles.
No le doy más vuelta al asunto y empiezo a caminar por el callejón.
¡Oh si!, creó que los regaños son mejor que esto. Ya sé porque le llaman "la cueva de la bruja negra".
Esto parece la mismísima noche del demonio. A medida que avanzó, la oscuridad se convierte en muros que rodean y asfixian mi delgado cuerpo. ¿Por qué tiene que ser tan escalofriante? Corro lo más que puedo sin saber donde llegan mis pies y sin saber que hay en el medio.
La luz de alguna farola ilumina una diminuta parte de este callejón, lo suficiente para ver una sombra pasearse por el frente. Quedo estática en mi lugar, las piernas me tiemblan y el miedo domina mi sistema. Parece que he perdido la movilidad de las piernas, mi cerebro ordena que corra, mientras que el sistema nervioso se niega acatar la orden.
Aun es temprano y estoy en medio de una inmensa oscuridad y una sombra, que digo, varias sombras bajo el rayo de luz que penetra por una de las hendijas de la alta pared a mi derecha.
Me obligó a mover los pies, aunque estén hechos de gelatina en estos momentos.
-Mira que tenemos aquí_ una suave y escalofriante voz hace que me detenga en seco. Claro, si con la sombra no podía moverme, con su voz mi corazón no soportara y colapsara y moriré de infarto.
Giro la cabeza en busca del inició de la voz, al no ver nada de frente giro mis talones.
La saliva me es pesada y mis ojos se cristalizan, me abrazo lo mas que puedo como si eso fuera a defenderme de tres pares de ojos verdes que escrutan mi piel. Mi corazón late tan rápido que creo que se saldrá del pecho. Parece tan irreal.
Pestañeo haciéndome la loca idea que ha sido una de mis mas remotas neuronas haciéndome una mala pasada, me distraigo de mis retorcidos pensamiento al escuchar el fuerte sonido que hace el cielo antes de dejar caer sus primeras gotas de lluvia. Ja ya veo por que está tan oscuro.
Podría decir que lo ha creado mi mente si no sintiera sus pasos detrás de mí. No sé en qué momento desapareció un par de ojo, pues es lo único que veo. Pero siento como se mueven, es tan rápido que dudo en que lo hagan.
-¿Tienes miedo? ¿Tu madre te regañara por demorar demasiado?__ siento como susurra cerca de mi oído, tal vez estuve hablando en voz alta otra vez. Pienso en encararle, luego recuerdo que puede ser un ladrón o un violador. Aunque si me quedo aquí parada sin hacer nada, dará lo mismo, le encaró, pero ya no está, miro a mí alrededor buscando los benditos ojos y no los hay.
Mis piernas empiezan a moverse, aprovechando que ellos no están. Eso creo.
-Ummm ¡No tan rápido cariño!__ rayos, pensé que iba a escapar.
Puedo sentir como varios pasos se acercan a mí. Cuando de pronto se escucha un turbador sonido, las llantas de un coche rechina cerca de nosotros, me pregunto ¿cómo entro aquí?, pensé que era imposible, ya veo que no.
-¡Recuerda nunca tomar atajos en tu vida!, la próxima no te salvarás__ desaparecen tan rápido que no soy consciente de lo que hicieron. No quiero imaginar que son enanos como los de ''espejito espejito". Estoy viendo demasiadas películas.
La luz de las farolas me da la bienvenida, dejó la oscuridad y llego a la "luz".
Bien hecho, escogí ese camino para llegar rápido, pero resulta que llegaré más tarde que nunca, de nada vale el atajo. Para colmo las fuertes gotas de lluvia golpean mi espalda, y no tengo suficiente ropa abrigada.
-¡Kérin! ¡¿Que son estas horas de llegar?!__ grita mamá con los brazos en jarras y sus ojos chispeantes. Esta bastante enojada, no le gusta que llegue a estas horas. -¿donde andabas? Sales a las 5 y llegas a las 9.
Ruedo los ojos y me dedico a ignorar su enojo. No veo venir su mano que se estrella en mi mejilla provocando un ardiente dolor en la zona. Mis labios se fruncen y mis manos se vuelven puños. Odio a mares que me peguen en la cara, solo me Contengo porque es mi madre, respiro profundo y suelto el aire, para tranquilizar esa bestia que todos tienen dentro de sí.
La dejo parloteando en la sala, no escucho nada de lo que dice, la adrenalina y el coraje bloquean todos mis sentidos, dejando la agresión como reina del momento. ¡Vaya que día!,! estuvo muy "bien"!
Retiro la ropa empapada de mi cuerpo, un baño de agua caliente, aunque no me gusta, no estará mal, el agua caliente es relajante y calmara mi ser.
Agarro mis cuadernos y revisó las unidades, los temas de literaturas son demasiado aburridos, los de matemáticas son interesante. Investigo sobre los temas en la web, ya que los profesores no tienen ojos para nadie más que no sea yo. ¡Los adoro!
El cansancio me vence y en pocos minutos quedo dormida.
Despierto con el sonido de la bendita alarma, ¡ya odio esa canción! Perezosa me levanto con la idea de ir al baño. Tengo ciertos problemas con el agua; para bañarme es un lío, pero luego de estar mojada disfrutando del agua fría, es otro problema para salir de la ducha. Raro, pero así es mi cuerpo.
Por ese pequeño problema voy diez minutos atrasada de la primera hora. El horario de clases dice, que el rostro de la amargada y aburrida profesora de filosofía me espera en el aula 3b del edificio 4. Estoy en la entrada y con la flojera que llevó, serán veinte minutos más y un castigo al final de clases por llegar tarde. ¡El día empieza bien ¡muy bien!
Golpeo la puerta dos veces antes de abrirse, ya dije que la profesora Smith me esperaba, alza su mano izquierda a la altura de su ojo y mira las milésimas de segundo en su reloj.
-15 minutos con 36 segundos tarde señorita Gretan__ mi instinto es rodar los ojos, sin embargo me controlo, ya que la ultima ves salió mal, muy mal.
-lo siento, no escuche la alarma _ justificó el atraso, ¡ha!, ella si puede rodar los ojos, en este mismo instante es lo que hace.
-Pues por tu alarma, tendrás que limpiar la cafetería a la salida__ firma el bendito acta y me manda a dirección. Segundo día de clases y llevó dos castigos.
/Te quedaras, y tendrás que cruzar por el callejón. /
Estaré más que loca si llegó hacer lo mismo, no tomaré atajos. Lo recuerdas conciencia.
¡Auch!, por andar discutiendo con la amada conciencia, me estrelle con nada más ni menos, que el amor platónico de Támara. "El chico más popular de la escuela".
-Mira niña, fíjate por donde andas__ me grita antes de marcharse, ¡idiota!. Tres chicas que presenciaron la escena, se ríen entre ellas y me lanzan miradas de superioridad y burlas. También son idiotas.
Por fin llegó a la bendita dirección y entregó el papel que me dio la profesora amargada.
-¡Otra vez Kérin!__ exclama el director y firma el papel- ¿qué paso esta ves?
-La alarma sonó y no me levante, llegue 15 minutos tarde y la profesora me castigo__ le doy el resumen y el niega como si le fuera costumbre.
-Tienes doble castigo, uno por volar te la primera semana de clases y ahora este, tendré que llamar a tu acudiente, ¡me dará gusto verla!__ achico los ojos al escuchar su última frase, si mal no estoy, creo que mi madre nunca ha venido a este lugar. La madre de Támara siempre es la representante de las dos, pero él dijo "me dará gusto verla".
-¿acaso conoce a mi madre?__ cuestiono con los brazos cruzado y el ceño fruncido, no entiendo su risa de ironía.
-Todo el mundo conoce a Saleen Gretan, Kérin__ quedo mas confundida, mi madre no sale de casa, es más, nunca ha querido venir a las reuniones de padres de familia en la escuela, nunca va al súper mercado. Nuestro sostenimiento se basa en el dinero que mi progenitor envía mensual. La que hace la merca soy yo. Entonces ¿Que pasa aquí?
Las siguientes clases pasan normal. En el receso tuve que ir a la biblioteca por tres libros que necesitare en este periodo, ahora son las 4 y antes de las cuatro y media tengo que terminar este desorden si quiero llegar a casa temprano. Hay restos de comida por todos lados y algunas mesas sucias de salsa.
Me giro para buscar los utensilios de limpieza en el sótano, todavía me suenan las palabras del director, "todo el mundo conoce a Saleen Gretan"
-¡Hola!__ me sobre salto al escuchar una voz que creo reconocer. Llevó mi mano al pecho al ver un chico en la puerta del sótano con los utensilios de limpieza, es alto de ojos grises y cabello castaño oscuro, parece n***o. No lo conozco, pero su voz me parece familiar.
-¿Qué haces aquí?_ pregunto.
-Me castigaron por algo que a ti no te importa__ maldigo mentalmente por que el director no me informo que tenia compañía.
-! Seguro! __ digo rodando los ojos- haré esto rápido__ agarró el trapero y el cepillo de piso, me detengo en seco al escuchar de nuevo su voz.
-Creo que el autobús te dejara de nuevo, cuidado con tomar atajos.......
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