Capítulo #3|. !No es así!!!!

1629 Words
"Hay cosas que en este mundo son oculta para los humanos, por que son extremadamente peligroso para la vida de ellos. Cosas que son mejor no saber, así que aleja te de mi, a menos que quieras morir". Att: Evans Steel..... ¡Evans Steel! ¿Será el chico? Ja, que se cree, dios del olímpico o vampiro o de otra especie. El también es humano. Lanzo la puerta y es que se me está haciendo costumbre lanzar las cosas. ¿Dónde estará mamá? Ella no sale, se me hace extraño que no este. El sonido de la alarma me despierta de un caluroso sueño, no paraba de correr y algo me atacaba. Paso la mano por la frente y quito las gotas de sudor que hay en la zona. Miro a mí alrededor y examino que todo ha sido un mal sueño, debe ser porque me acosté pensando en ojos verdes. Me levanto a dolorida, no puedo mover el cuello, Auch. Me doy una ducha rápida y bajo las escaleras. Mamá está sentada en el sofá con una taza de café en las manos y mirando la televisión. Típico de las noticias, muerte, guerra y de todo mal que puede haber. -Buenos días__ saludo entrando a la cocina, preparo un sándwich y un poco de chocolate. -Buenos días, Kérin, ¿vas a salir hoy?__alzo mis ceja sorprendida, ya que ella no hace ese tipo de preguntas. Me extraña que pregunte si voy a salir, desde que la conozco no le gusta que salga, aunque es buena idea salir con su consentimiento, aprovechó esta oportunidad. -¡Si! ma__ escondo mi asombro y le contesto dándole un sorbo a mi bebida.- ¿Por? -Siempre sales los sábados, pensé que querías salir__ noto cierto interés en su voz, pero no presto atención. -Si, más tarde iré hacer unas actividades de la escuela en la biblioteca__ le doy una mirada de extrañeza, raro, pero bueno, tal ves se dio cuenta de que me priva de muchas cosas. Dos horas más tarde estoy caminado en la calle, y llevo más o menos 15 minutos en el parque. La verdad es que no tengo nada que hacer, las tareas que dejaron los profesores las hice ayer en la noche antes de dormir. Me balanceo en uno de los columpios hasta que decido regresar a casa. Llegaré antes de lo normal. -Por aquí tan sola Mar__ giro al son de la voz, El chico ojos gris y después verde con guantes n***o esta frente de mí con una sonrisa provocadora que me hace morder el labio.... ¿que?, no, una sonrisa que enfurece. Los vaqueros le quedan a la talla y no se diga de su chaqueta, el típico chico malo de la película,.. Mira el rumbo que está tomando mi pensamiento. Dios, debería alejar eso de mí. -Hola, ¿puedo saber cómo te llamas ya que misteriosamente sabes mi nombre?__ pregunto con las manos metidas en los bolsillos de mi chaqueta, el cielo está nublado y deja escuchar su fuerte sonidos anunciando que pronto dejara caer sus soldados. -Evans Steel, ¿por?__ y se atreve a preguntar, quien se cree, la nota decía que hay cosas que los humanos es mejor no saber, algo así, no soy muy buena memorizando, pero, él como que es otra especie. -ha y ¿eres humano? __digo irónicamente, se sorprende y lleva la mano a su nunca, frunce el ceño y luego suelta una risita de lo más que fastidiosa. -¡No!, soy animal. ¿No te has dado cuenta?__ dice con sarcasmo -¿ves que tengo cola?__ deja me decirte que si tienes y la tentación de tocar... Demonios, ¿Qué son esos pensamientos? Verdaderamente los libros me están dañando demasiado la mente, ja, la verdad hay que aceptarla, disimuladamente miro su trasero y si que tiene.--¿Podrías dejar de mirar mi trasero? Soy consciente de como el color invade mi mejillas y trato de esconder una risa de vergüenza que amenaza con salir. -Hay ciertas partes que son interesantes__ digo con cierto tono provocativo que me sorprende, no me da de a mucho estas cosas. Levanta una de sus cejas y se cruza de brazo dos pasos delante de mí. -A sí?, yo también puedo mirar__ muerdo mi labio, ¿Cómo se le ocurre decir eso?, se ríe por lo bajo y seguimos caminando. -¿Como sabes donde vivo?__ pregunto recordando que las chicas llegaron a mi casa con su recado. Mete sus manos en los bolsillos de su vaquero y se queda pensativo. -No sé dónde vives, __desvía su mirada ambos lados incomodo —fue un gusto verte, pero va a llover__ mira el cielo y yo también lo hago, tiene razón, el cielo está oscuro a pesar de que es temprano —deberías ir a casa. Quedo mirando cómo se aleja después de haberme guiñado el ojo. Un auto lo oculta de mis ojos y cuando termina de pasar, ya no está. Me quedó confundida por su andar, es tan rápido que parece imposible. Escuchó música de Reik mientras camino por estas solitarias calles, las personas están buscando sus casas por que se asoma una fuerte tormenta. Así que todo está solo. Me he atrasado más de lo que debería, así que ya es demasiado tarde. -¡Hola preciosa!__ un hombre de unos 30 años me saluda con una botella de alcohol es su mano derecha. Se ríe como maniático y sus ojos están rojos. A su lado hay otro hombre casi de la misma edad con las mismas características, solo que es más delgado. La calle está sola y las primeras gotas de lluvia ya están sobre la tierra. Aun me faltan dos calles para llegar a casa y estos sujetos me dan miedo. No les digo nada e intento cruzar lo más alejada de ellos. Pero su brazo me detiene y me hace girara para quedar de frente a ellos. -Yo como tú la soltara en este mismo momento__ los dos sujetos se giran, Evans está detrás de ellos con los ojos verdes ni el esmeralda. Su mirada es escalofriante y hace que mi cuerpo vibre de miedo. -¡No te metas niño!, vete a otro lado__ grita el hombre más delgado y le da un sorbo a su bebida. Poco a poco me voy rodando para escapar. -Dije que la dejaras ir__ dice Evans con su mandíbula tensa y con las manos hechas puños. Por fin lo veo sin guantes, su piel es pálida, bueno la de las manos. - y yo dije que no te metas__ esta vez es el hombre más grueso el que habla, saca un arma de su espalda y dispara. Evans lo esquiva y lo empuja poniendo sus manos en el pecho del sujeto. Su cuerpo sale volando y cae como a tres metros de distancia, el otro hombre al ver a su amigo en el suelo inconsciente le lanza un puñetazo a Evans, él rosa su mano abierta por su mejilla y le da un golpe en la cabeza que lo deja tirado en el suelo incapaz de moverse. Conecto mis ojos con los de él y los tiene entre el rojo y el verde, me asusto, pues no creo que se haya cambiado los lentes de contacto en este instante, además la fuerza con que lanzo al otro hombre es sobrenatural. Sin apartar su mirada de mí, cambia el color de sus ojos al gris que le había visto el primer día. -No deberías andar sola__ me reprende como si no acabara de pasar nada, sus ojos cambian de color como si fueran los genes lo que funcionarán así. Sé que después de nacer el color de ojos varía según el genotipo que sea, pero es con el tiempo y el proceso se hace cuando aun están pequeños, no tan rápido ni a esta edad, eso creo. Cruzo por frente del chico y alcanzó a ver las heridas que tiene en su mejilla, como si fuera sido la mano de un gato. Evans se da cuenta, mira al sujeto y luego a mí. Veo como sus ojos vuelven a cambiar al verde esmeralda. Mi instinto es alejarme, pero luego me quedo estática, él me mira de una forma que no se explicar, es como si le doliera lo que hice o como si fuera una súplica. Espero que esto no lo haya creado mi mente, es tan real para ser imaginación mía. -¡Me tienes miedo! ¡No es así!__ dice cuando cambia el color de ojos, niego repetidas veces, dije no cuando estoy que me hecho a llorar de miedo. - Co... ¿Cómo llegaste aquí?__ pregunto tartamudeando, siento el corazón en la garganta y mis respiración es irregular. -No preguntes y ve a tu casa ahora__ ordena y le obedezco de una, no sea que se enoje más de lo que esta y me haga una de las cosas que le hizo a los sujetos que están en el suelo, uno inconsciente y otro retorciendo de dolor. Su pregunta que fue mas una exclamación me queda sonando, lo dijo como si tuviera temor de algo, en su ojos se ve una tormenta de impotencia, eso lo puedo detectar sin ese color verde. Llego a mi casa y escuchó ruidos extraños, me sorprende que la puerta este abierta y que un auto n***o BMW este aparcado frente de mi casa. Las luces están apagadas y los sonidos provienen de la planta de arriba. Camino con mucho cuidado hasta mi habitación, me detengo al escuchar gemido en la habitación de mi madre, por alguna razón la puerta esta entreabierta. La empujó un poco sin que haga ruido y me quedo estática ante lo que ven mis ojos.....
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