Capitulo #6 |.Estas loca!!!

1228 Words
—A la biblioteca con Evans Steel__ extiende el sobre por encima del escritorio. Al notar que no lo agarro me mira con su ceja arqueada. Jalo el papel de sus manos, me levanto y le miro con rabia, doy un portazo y salgo de ese lugar. ¿En la boca del lobo? ¿Por qué dijo eso? Aprovecharé esto para preguntar algo por sus ojos. La hora aun no se ha terminado e imagino que la profe no me dejara entrar. Me dirigió a las gradas del colegio a pasar el resto de hora. Repaso mentalmente lo que dije. Demonios, ¿Es enserio? En mis labios se asoma una pequeña sonrisa burlona al recordar tan apreciado momento... Y es que así, libero la tensión por el problema que estoy enfrentando, toda mi vida ha sido así. —El que sólo se ríe, de su picardía se acuerda__ creo que estoy memorizando esa voz, le miro indignada por su aparición. — ¿Qué hiciste par que te castigaran?__ pregunté, el frunce el ceño y luego parece recordar algo, abre sus ojos en sorpresa y da media vuelta para retirarse. Creo cepillar me esta mañana si es por el aliento digo para mí misma en la mente. «Segura que lo hiciste, el se fue apena hablaste» «Nadie pidió tú opinión». «No tienes otra forma de ofender te, verdad» Ok. Las siguientes clases por gracias divina pasan normal. La cafetería es un desastre, buscó la mesa de siempre y coloco la bandeja de comida que no comeré sobre ella. Me siento resignada, pues mi conciencia no deja de gritar Evans. He dicho que es un loco que busca asustarme. «Así, deberíamos volvernos locas, pues tendremos velocidad y tendrás los ojos verdes... Jajajaja» Claro, cuando trato de borrar las locuras, la mente me dice que estoy loca y tiene que recordar a cada momento esas cualidades de ese personaje. Es el colmo. Ya que me acorde de él, miro por encima de las demás cabezas, no lo veo por ningún lado. ¿Dónde estará? — ¿Me buscas?__ sobre salto del asiento al escuchar su voz en mi oído. Me llevo la mano al corazón y trato de calmar mi respiración. — ¡Demonios!__ gruño entre dientes, rueda una silla y se sienta a mi lado. Su sonrisa burlona me da coraje y me excita a darle una buena paliza. Es un idiota. Toma la fruta que están en mi bandeja y se las come como si fueran de él. No es eso lo que me sorprende, sino que los Collen no comen, bueno Edward lo hizo, pero no así como lo está haciendo él. — ¡No soy vampiro Mar!__ se levanta y traspasa la cafetería, se sienta con las dos chicas que me llevaron la nota, me quedo embobada mirándole, no es un vampiro pero si adivina lo que pienso. ¡Lindo!, ¡maravilloso! Se burla, idiota. No puedo controlar la sangre que sube a mi cabeza, me levanto haciendo un ruido escandaloso al rodar la silla contra el piso, me levanto enojada y lanzo con el pie la silla a un lado. Camino hasta al centro de la cafetería buscando la salida. — ¿Oye que te pasa?__ dice Támara poniendo su mano en mi hombro, la retiro bruscamente y la empujo a un lado, todas las miradas están en mi, sigo caminando hasta perder de vista la bendita cafetería. Me enoje solo porque se está burlando de mí, quien se creer ese hijo de su madre. Detrás de la escuela hay un jardín y al lado hay una cancha de fútbol, no juego en el equipo de mujeres de la escuela, pero es mi pasa tiempo favorito, además nadie sabe que me gusta. La cancha queda al lado de una pared, busco el balón y desato mi furia golpeando la pared con él. No sé qué tiempo llevó pegándole a la pelota, lo que sé es que unas cuantas mirada me detienen, giro hacia las gradas y hay esta la mitad de la escuela mirando. «Vamos no es novedad pegarle a una pared con un balón» «No, no lo es, pero que tu lo hagas si, recuer...» «Ya se » Pico el balón con el pie y lo agarro con mi mano, el entrenador esta aun lado de Evans y las dos chicas, y del otro lado esta nada más ni menos que las "pupis". Las odio. Le lanzo el balón en la cara y me abro paso entre la multitud, ni que hubiesen descubierto América. Par de idiotas. Estoy llena de sudor, ajc, ¿para qué me puse a jugar? Ahora me toca esperar aquí hasta que todos los animales de aquí salgan. No voy a entrar así a clases. No me queda otra que sentarme a esperar. Lanzó la mochila en la mesa de la cafetería, no hay nadie y eso me gusta. Busco el celular, revisó todos los mensajes que hay, como no me interesan ninguno, me pongo a jugar. Un sonoro golpe en la mesa me hace perder,... rayos iba para las tres mil monedas. Cierro los ojos para contener mi coraje. Alzo los ojos para ver quien fue la amada persona que me molesta. A me equivoque, quienes fueron. —La hija de la pitufa__ ¿pitufa? Que sepa eso es de una seria o película de muñecos. —Sabes, la pitufa es muy linda para ser tú, ya que te crees mi madre, __ suelto una risa burlona por lo que se me vino a la mente —a..... Este,...debería borrar la formula química que tienes en la frente, dice puta, en letras grandes. Agarro mi mochila y la dejo híper-ventilando de rabia, me rio por lo que dije. Es bueno sacarla de su aturdimiento. Lanzo la puerta para que deje de mirarme. —Perra__ grita cuando ya he salido de la cafetería. Es la típica chica que describe a las demás con su aspecto. Me siento en una baranda al las afuera de la escuela, el ser humano a veces necesita espacio para "reflexionar", o planear su próxima jugada. ¿Por qué me enoje?, Por su risa estúpida..... Siento el brazo de alguien en mi hombro. Luego lo quita y se sienta a mi lado. — ¿Qué pasa mar?__ cierro los ojos buscando una decisión, en irme o quedarme e insultarle después de que se burle de mi. — ¿Qué quieres Evans?__ respondo clavando mis ojos en la profundidad de sus ojos grises. —Calma fiera__ como siempre tiene esa estúpida risa de control en su rostro, idiota bastardo — ¿Te enojas por mi risa? — ¿Qué rayo eres?__ me levantó y cruzo mis brazos, tengo el ceño levemente fruncido esperando su respuesta. Parece que no sabe responder, las cuerdas vocales le están traicionando o su cerebro no ha preparado una respuesta a esa pregunta. —Soy un humano normal, Mar__ vaya, ¿Qué es lo que pasa cuando una persona pestañea al hablar, o cuando mueve su mano detrás de la nunca nervioso? —Así, no sabía que los humanos cambian el color de ojos en segundo y que caminan tan rápido__ cuestiono entre el coraje y la ironía. —Estás loca, tienes que ir al psicólogo__ de una se me tensa la mandíbula, levantó mi mano y la clavo en su mejilla.....
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