Mailen. —Ven. —me alza en brazos porque casi no puedo caminar, escondo la cara en su cuello llorando sin parar—. No tengas vergüenza amor, llora todo lo que tengas, no te guardes nada. —voy mirando hacia atras aterrada de que vengan de nuevo. —Nunca le había pedido tanto a Dios que me devuelva a tus brazos. —siento que me aprieta mas—. Nunca pedi tanto volver a verte, recibir un abrazo de mis hijos, de poder decirles que los amo con todo mi corazón. —Estas conmigo Mai, estas en mis brazos de nuevo. —Gracias por venir por mi. —No me des las gracias, voy a donde sea por ti, y como sea que me pidan. —cuando estamos llegando a la casa escucho gritos. —AHI VIENEEEEN. —LA TRAE EN BRAZOS, LA MEDICA QUE VENGA. —MAILEEEEENNNN. —mi papá viene corriendo—. Maileeennn. —me bajo como puedo de lo

