Sam respira hondo, agarrando valor para responder a las preguntas de su madre. —Su nombre es Johanna Suárez, es mexicana… —¡Mexicana! —interrumpe la señora Seol—. Se nota por su piel de campesina —expresó, causando que Sam al oír eso le moleste mucho, pero no dice nada por el respeto hacia los mayores y solamente se mantiene callado—. ¿Dónde la conociste? —Fue durante la fiesta del señor Park —le cuenta Sam conteniendo su ira, y su madre entiende todo. —Eso lo explica todo: el porqué no mostraste interés en su hija, ya que le habías puesto los ojos a esa mujer —dijo la señora Seol—. ¿Cuánto llevas saliendo con ella? —Varios días —declaró Sam, dejando a su madre más molesta e indignada. —Solo falta que el día que me habló esa mujer desconocida hayas estado con ella —mencionó Seol

