Hace un año y diez meses... Algo que siempre me ha puesto de un muy buen humor, desde que era una niña muy pequeña o desde que tengo uso de razón, son las fiestas de fin de año. En esta fecha tan especial todo se tiñe de otro color, de un color más vivo, mucho más alegre, todas las personas, nuestros familiares e incluso los extraños que nos cruzamos en las calles contagian alegría, transmiten buenas vibras, casi que sin importar los problemas del año está es una fecha para celebrar, para festejar y agradecer, los niños se envuelven con la esperanza de recibir el regalo que han esperado durante tanto tiempo, para poder recibir eso que quieren aseguran haberse portado bien todos los días del año, aunque todos sabemos que estos pequeños, por más buenos que sean no pueden estar sin cometer

