P.OV Selenia Cada día que pasaba desde que Damian se fue, sentía como si una parte de mí se desvaneciera. Los primeros días, la esperanza todavía me mantenía viva. Pensaba que regresaría, que cumpliría la promesa que me había hecho, esa promesa que había hecho vibrar mi corazón con la promesa de un futuro juntos. Me dijo que me amaba, que lucharía por nosotros, que todo lo que teníamos se quedaría intacto, sin importar las pruebas que nos imponían los destinos o las batallas que se alzaban en el horizonte. Pero, en un abrir y cerrar de ojos, se fue. Desapareció, y me dejó aquí, sola, perdida en la incertidumbre. Lo que más me dolió no fue su partida, sino la forma en que lo hizo. No hubo despedida, ni carta, ni una sola palabra que explique lo que realmente había sucedido. Fue como si e

