41. Sostenernos. Becket. No me dejaron entrar al hospital porque no soy familia. Así que me quedo afuera, bajo la lluvia que cae suave pero constante, con nada más que mis propios pensamientos para atormentarme. ¿Japón? Tan lejos. Hay una parte muy destructiva en mí que me culpa por su decisión, como si Lia solo intentara poner la mayor distancia posible entre nosotros. Pero la conozco, sé que siempre actúa desde el corazón. Si ha decidido irse a Japón es porque realmente lo desea. Recuerdo aquella conversación en la que me confesó cuánto disfruta estudiar. Sé que yo no soy la razón principal de su viaje. Aun así, a veces regresa esa corazonada oscura, ese pensamiento que insiste en hacerme sentir culpable por todo. Cierro los ojos, recordando el sonido de su risa y el brillo en s

