Capitulo 2

1477 Words
Había una multitud en la sala, yo había estado en una celda, como una criminal. Un guardia me arrastró sin cuidado hacia la corte en dónde se realizaría el juicio. Cahal estaba abrazando a Brenda, en su mirada había preocupación pura, ella lloraba desconsolada. Cuando su mirada se enfocó en mí, ese amor desapareció de sus ojos y en su lugar, odio y rencor aparecieron. Me sentí dolida porque yo no había hecho nada, pero según había escuchado, había un testigo que había confesado que yo le había ordenado bajo amenaza matar a Brenda. -Aillen Garret se te acusa de querer matar a la futura luna de Vallahal y este es un pecado que se paga con muerte, así que espero que tengas argumentos válidos si quieres salvar tu vida-. Dijo el padre de Cahal, Lucio Smith, actual Alpha y gobernante. -Yo no he hecho nada, no conozco a la doncella que dicen que yo contraté. No tengo como amenazarla ni sobornarla, ya que no tengo amigos, doncellas o familia que estén de mi lado, todos me ignoran. Hubo un silencio ante lo que dije. -Entonces, ¿Niegas todo lo que dicen? -Así es. -Padre, por favor, haz justicia por mi mate, casi muere y si ella muere, yo también, por favor, sé que tú tienes un criterio de la justicia y la verdad, te pido que lo apliques aquí. Ella está celosa de Brenda y temo que esto vuelva a suceder. Así que toma una sabía decisión. Es obvio que ella lo va a negar. -Pero ¿Tienes pruebas aparte de eso? Ya que lo que dijo la acusada es un fuerte argumento para demostrar que no lo hizo. Silencio. Mi propio mate no solo me estaba negando y llamando a otra como su mate, sino que también me estaba condenando. "Como si mi muerte lo liberará" -La familia Garret ¿Se hará responsable por lo que se le acusa a su hija? -Alpha no es oficial todavía, pero ya que estamos aquí, queremos decir que Aillen Garret, No. Aillen está exiliada de la familia Garret, por lo tanto, renuncio a mis derechos y obligaciones como su padre. Una multitud asombrada por las palabras dichas por mi padre, ahhh no, el gran guerrero de la manada. Patrick Garret. -Brenda, ¿Tienes algo que decir?-. Lucio miró a Brenda como queriendo saber qué quería hacer ella conmigo. Cahal la abrazo, ella comenzó a llorar como una víctima que recuerda todo lo trágico que ha vivido. -Aillen, siempre tuve fe de que no fueras tú, pero no me siento segura, me alegro de que guardes tu vida y puedas vivir libre, como futura luna de esta manada, deseo que reflexiones sobre tus malas acciones-. Palabras que para otros serían amables, pero para mí eran como decirme que no tenía nada y que ella tenía la potestad de hacer lo que quisiera conmigo. -Qué amable es la luna, estamos orgullosos de tener una luna como ella-. Dijeron todos al unísono y yo sonreí con sarcasmo. -Entonces ya que no se puede dar pena de muerte, porque mi luna pidió por la vida de esa mujer, que la destierren-. Gritó Cahal. -Aillen escuchaste las palabras del líder Garret, como no pudieron refutar tus palabras, por petición unánime eres desterrada de la manada Vallahal. "¿Esto es una pesadilla? Por favor que alguien me despierte." Todos gritaron alegres y conformes con el veredicto, pero yo no, no tenía a dónde ir, si no moría aquí, moriría allí afuera. "¿Que pecado estoy pagando diosa?" Me levanté y puse mi cabeza en alto mientras alzaba la voz. -Por favor mátenme-. Se quedó en silencio la sala. -¿Qué?-. Tanto Lucio como Cahal parecían sorprendidos. -Por favor mátenme-. Volví a repetir. Todos me miraban como si estuviera loca y tal vez si lo estaba. No era que aceptará los cargos, sino que mis esperanzas de vida allí afuera eran del 0%. Tal vez dure un día o con suerte dos. -No podemos matarte, ya que se acordó no hacerlo, así que es mejor que nos vayamos a las fronteras para dejarte a qué cojas tu camino. "Ni siquiera eso podían hacer por mí" Me burlé de mí misma ante la impotencia de no poder decidir mi muerte. Saliendo de la corte, Cahal caminaba sosteniendo la mano de Brenda y ella me miraba a mí, en sus ojos había un brillo de victoria ante la situación. De camino a la frontera, hubo fiesta, gritos de emoción, Cahal estaba feliz con Brenda, ella me miraba, con una sonrisa cargada de burla, sabía que ella había planeado esto y lo de abogar por mí no era más que matarme de forma indirecta, ya que se vio obligada a hacerlo. Al final habíamos llegado y como una criminal soltaron mis grilletes, volteé a ver a la manada que conocí desde niña, a mi familia que me había abandonado y a mi mate, no, ex mate, él cuál había pedido mi exilio. Con un suspiro lleno de dolor di el primer paso, pidiendo a la diosa que guarde mi alma cuando llegue a Asgard y a mi madre que venga a mi encuentro. Caminé, no sé cuánto, pero mi cuerpo empezaba a doler, no había comido desde hace días y mi estómago hacía mucho ruido. Mi garganta estaba seca. Seguí caminando por más tiempo, debía mantenerme en pie, no podía darme por vencida, no podía decepcionarme a mí misma. Debo creer en mí, pero ¿Vale la pena? Visualice una cascada y me apresure a tomar agua, Era deliciosa, mi respiración estaba agitada, pero eso no me detenía. Busque algún árbol que tuviera fruto para poder comer, me sentía débil. Caminé y caminé, hasta que sin querer hacerlo mire un cazador. Tenía miedo, mi instinto de supervivencia me alertaba a correr, pero mi cuerpo no podía, estaba demasiado débil. -Allí estás-. Dijo mientras me apuntan con un arma. Ya resignada a mi destino, cerré los ojos y pedí por mi alma. Sentí un dolor agudo en el pecho, un dolor insoportable, eran balas de plata. Algo mortal para un licántropo. Cuando el cazador venía hacia mí, fue atacado por otro lobo, apenas con la vista nublada, observaba como luchaba, pero me pesaban los párpados. Perdí la conciencia. Cuando abrí los ojos, me pregunté si esto era el cielo, quería burlarme de mi ex manada que decía que mi alma estaba condenada, pero este lugar no parece el infierno que describen los libros, entonces esto debería ser el cielo. Había un chico al lado derecho de la cama en dónde estaba. -Hola-. Me saludó y me vi incapaz de devolverle el saludo. ¿Será un ángel? Pensé -Me llamo Joel, mucho gusto-. Yo seguía sin poder decir una palabra. -¿No puedes hablar? Mi miró con curiosidad, pero a la vez preocupado. -Supongo que estabas perdida. Esta es mi manada, sé que no es la mejor, pero se hace lo que se puede. "¿Manada? ¿Hay manadas también en el cielo?" Sentía que este ángel era amable. -Joel-. Había una chica muy hermosa gritando su nombre, y traía una bandeja de comida. -Ohhh! ¿Cómo te sientes? Que bueno que despertaste, estábamos muy preocupados, no sabíamos dónde enterrar tu cuerpo por si no despertabas. "¿Enterrar mi cuerpo? ¿Hay cementerios en el cielo? Estaba confundida, no entendía nada. Si este no era el cielo y no era el infierno, entonces ¿En dónde estaba? "¿Acaso no había muerto?" Yo lo miraba un poco asustada. Entonces, ¿Quiénes eran estás personas? -ppfffffff-. Ambos se rieron - Es un licántropo como nosotros, pero por alguna razón no ha tenido su transformación, además creo que estaba perdida, y no puede hablar. "Cree que soy muda" La chica me miró con lástima. -¿Estás sola? ¿Y tu manada? Si no tienes una puedes unirte-. Me sonrió, es la primera vez que alguien me sonríe. Se sintió algo extraño. -Mate te dije que no puede hablar ¿Cómo te va a responder? La chica mostró una expresión complicada, como si se sintiera culpable. -Mi manada me exilió, no tengo a dónde ir, así que por favor, acéptenme aquí, haré lo que me pidan-. Les dije casi implorando que no me echarán, no tenía a dónde ir, y por suerte o por bendición de la diosa, ellos me salvaron. Los dos me miraron asombrados y luego sus miradas se cruzaron sin saber qué decir. Les conté una parte de lo que había pasado y sin restricciones me aceptaron, no teníamos Alpha, por lo cual, Joel gobernaba. Mi vida allí fue agradable, me olvidé de todos los que me habían hecho daño, mi familia, la persona que me rechazó y la manada que me exilió. "Si se puede, deseo no volverlos a ver nunca".
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