Capitulo 12

2002 Words
Ingrid y Joel se fueron a hacer las averiguaciones acerca de los cazadores y lobos. Alisson y Adám no han vuelto todavía. Estaba algo preocupada, no sabía si estarían a salvo. La voz de Samantha me sacó de mis pensamientos. - Alpha, aquí están los archivos que necesitaba-. Samantha resultó ser muy eficiente. Ya tenía unas semanas de trabajar con ella pero no deje de extrañar a Ingrid. - Gracias-. La miré y enfoque la vista en su mejilla izquierda. Estaba un poco roja. - Samantha ¿Que te pasó en la mejilla que la tienes roja? Antes de irte no estaba así. Ella estaba sorprendida y trató de cubrirla, parecía no quería responder. - Dime ¿ Quien fué?. Ella lo pensó y dudosa empiezó a hablar. - Fue la hermana del Alpha-. Dijo miedosa de sus palabras. - ¿Hana? Asintió - ¿Que fue lo que pasó?-. Pregunté con curiosidad. - Usted me pidió los archivos que estaban en su habitación, fui a buscarlos como me ordenó, allí estaba la señorita Hana, acostada en su cama llevando un vestuario que no era el uniforme.-. Dudaba al querer seguir hablando. "¿Que? ¿Se atreve a ponerse mi ropa la muy descarada?" - ¿Que más pasó?-. La animé a continuar. - Cuando le pedí de manera amable que se comportará como su doncella y que no se tomará atribuciones que no le correspondían. Se puso furiosa y me golpeó, me dijo que yo no era nadie para decirle que hacer y que no, que todo esto le pertenecía a su familia y me amenazó de que si le contaba algo, usted no me creería a mi sino a ella por ser su hermana. Que entre ella y yo, yo saldría perdiendo. Así que si quería seguir trabajando aquí no dijera nada. "Ahhhhh! Hana realmente crees eso. Veremos hasta donde nos lleva tu estupidez. Te confiaste porque no he ido a la habitación durante el tiempo que llevas aquí" - Está bien Samantha, te creo. Hablaré con ella para que esto no vuelva a ocurrir. No te preocupes, no dejaré que ella se meta contigo. Y la próxima vez no te dejes. Ella no es mi hermana ¿Lo entiendes? -. Le dejé en claro su posición aquí. Hana es solo una doncella. -Otra cosa ¿Te acuerdas cual era el vestido que llevaba puesto? - Si, si me acuerdo cual era el vestido. -Quemalo.-. Dije sin el menor interés. - Entendido Alpha. Muchas gracias por todo. - ¿Por qué me agradeces? Es mi deber como líder velar por el bienestar de mi gente. - Si. Ahora voy a llevarme los documentos firmados para que procedan lo más rápido posible. - De acuerdo. Busque mi medicamento para tomarlo, no podía dejar de hacerlo. Era dependiente de el. Ya habían pasado unas horas. Samantha me obligaba a comer, dicía que Ingrid le encargó que me hiciera comer aunque no quisiera, era muy puntual a la hora de la comida. Traté de relajarme cuando alguien viene de forma abrupta a interrumpir mi tranquilidad abriendo la puerta del despacho de un solo golpe. - ¿Quien demonios se atreve a abrir la puerta así?-. Pregunté furiosa al intruso de manera fría. - Hermana, me siento indignada-. Dijo Hana de forma dramática. Resultaba ser ella. Suspiré resignada al hecho de tener que resistir al teatro que iba a armar. - ¿Que pasó?-. Me toqué el puente de la nariz, me sentía estresada de solo escuchar su voz. - Tu nueva asistente me ha faltado el respeto hermana-. Balbuceba entre lágrimas. - ¿Que te hizo? - Yo había terminado de arreglar tu habitación hermana y me sentía muy cansada, así que decidí recostarme por un momento y tomar un poco de aliento. En ese momento vino ella y sin previo aviso me agarró del brazo, me lo estaba apretando muy fuerte. Mira como lo tengo-. Me muestró su brazo con una marca roja considerable. - Yo la golpee por qué no podía soportar el agarre. Hermana hazme justicia-. Estaba llorando como una Magdalena. "Ocultas el hecho del vestido" - ¿Que quieres que haga?-. Me encogí de hombros. - Castigala para que sepa quién soy yo. - Y ¿Quien eres?-. Pregunté irónicamente. - Tu hermana por supuesto. Sabía que esa no era la respuesta que realmente me quería dar. - Ya veo, pero lastimosamente ya la castigaste tú, no puedo hacerlo yo también. Si no la hubieras tocado podría haber hecho algo. - Entonces despidela hermana. "Eso es lo que quieres." - No puedo hacer eso, ya que no tengo a nadie más a quien poner- Mi expresión era lamentable. - Hermana yo podría, sé que podría. Si me dieras la oportunidad no te decepcionaría. Te lo prometo. "¿Tanta es la insistencia por ese puesto? Por lo menos disimula un poco". - Lo siento pero no puedo. Ya tenemos un contrato firmado que vence dentro de un año. No podemos romperlo ni cancelarlo. Aunque yo quisiera, Hana, no puedo. - ¿Ella te contó algo sobre eso?-. Preguntó mientras se hacía la inocente - No, Samantha no me dijo nada. Si no es por tí yo ni por enterada La ví hacer una sonrisa que oculto después, pero ya era demasiado tarde. - Hermana ella te oculto este hecho deliberadamente y yo a pesar de que la golpee decidí que no podía ocultarlo, ella no te dijo nada ¿Como es ella de confianza si te oculta estás cosas? - Aunque la despida y te ponga a ti. Tu solo estarás mientas venga Ingrid y luego me tocará despedirte por qué solo serías un suplente-. Argumente de manera preocupada por ella pero obviamente a Samantha la colocaría en otro lugar. Hana estaba molesta, rechinó sus dientes, pero al instante recobrar la compostura. - Está bien hermana. Entiendo. No es algo que tú puedas hacer así por así. Estoy segura que sí pudieras, me ayudarías. - Me alegra que lo entiendas ¿Puedo pedirte un favor?-. Era plenamente consciente que no podía negarse. - Si hermana, haré lo que digas. - Lleva estos papeles a mi habitación. Samantha no está y necesito guardarlos allá. Sé que harás un excelente trabajo. - Gracias hermana. No te decepcionaré. - No lo hagas-. Dije de forma sarcástica. Al fin se fué. Ahora sí a trabajar en paz. Han transcurrido varios días. Por ahora todo estaba marchando bien. No sabía cómo les estaba yendo a Ingrid ni a Joel. Estaba un poco ansiosa porque no sabía nada de ellos todavía. Alisson y Adám vendrían dentro de unos días. - Jack ¿Cual es el informe?-. Pregunté mientras revisaba unos papeles. - Alpha, hemos visto algo sospechoso merodeando al rededor del territorio. Los guerreros estuvieron observando las acciones del individuo y tal como usted dijo, alguien de la manada fue a verlo. Lo miré de golpe. Jack parecía comprenderme - ¿Vieron quien era? - No, llevaba una capucha que cubría todo su cuerpo y parte de su rostro. - ¿Le entrego algo? - Si. Llevaba algo dentro de una bolsa oscura así que no sabemos que le entregó. Lo siento. - No te preocupes. Yo sí sé que es. Jack mostraba signos de no entender mis palabras. -¿Hay algo más?-. Pregunté ante el silencio de Jack. -Si. Hay unas personas que quieren hablar contigo. No las dejamos entrar tal como ordenaste, pero se niegan a irse. Dicen que mientras no hablen contigo no se irán. -¿Quienes son? -No lo sabemos, no quieren hablar hasta que no vayas personalmente a verlos. Me levanté de mi escritorio y miré a Samantha que estaba sentada en el escritorio a mi derecha. - Samantha te quedas encargada del despacho. Nadie puede tocar nada. Y si se rehúsan a aceptar, diles que es una orden mía ¿De acuerdo? No te muevas de aquí por nada del mundo. - Si Alpha no se preocupe. Puede irse tranquila. - Vamos Jack. En el trayecto hacia las entradas del territorio, observé algo que llamo mi atención. - ¿Dónde está Luis?-. Pregunté a los presentes. Nadie sabía nada. - Vayan a buscarlo ahora. Tres guerreros fueron corriendo a cumplir mi pedido. - ¿Desde hace cuando Luis se fue de su puesto?-. Observé a su compañero de turno. - Hace tres horas. - ¿Que motivo tuvo para irse? - Su padre vino a buscarlo para que fuera a ayudarlo con su madre que tuvo una recaída, ya que él no podía con ella solo. "Ahhhh. Que dolor de cabeza son estos malditos". Me toqueé la sien con ambas manos, sentía que me iba a reventar la cabeza debido al estrés de esos días. - Alpha ¿Te encuentras bien?-. Jack se acercó preocupado. - Por favor traigan al médico ahora mismo-. Gritó alterado. - No, no te preocupes, estoy bien. Es solo un dolor de cabeza. Necesito terminar aquí rápido para volver a mi puesto de trabajo. - Vamos donde vive Patrick, necesito confirmar algo. Nos dirigimos de camino hacia la residencia de los que decían ser mi familia y tal como se esperaba allí estaba Luis. - Hola hermana, que bueno verte. Entra por favor-. De manera amable hizo una reverencia y nos dió el paso. - Supe que no estabas en tu puesto de trabajo porque tu padre te fue a llamar. - Luis ¿Quien es?-. Gritó Patrick al escuchar el ruido de nuestra llegada. - Padre es la hermana Aillen-. Salió del cuarto a recibirnos-. Padre, le estaba contando el motivo por el cual dejé solo el puesto de trabajo. - Si Aillen, tu madre está grave, tuvo un colapso y me ví impotente yo solo. Así que fui a buscar a Luis para que me ayudara-. Dijo Patrick mientras señalaba a la mujer en cuestión que parecía cada día peor, pero que se niegaba a morir. - Entiendo eso pero-. Volteé a mirar a Luis quien no ha dicho una palabra excepto las de bienvenida - Luis ¿No sabes que no puedes dejar tu puesto de trabajo sin avisarle a nadie? Fue lo primero que te advertí al momento de asignarte el cargo-. Luis se quedó callado apretando sus puños, sabía que se estaba conteniendo. Quien habló por él fue Patrick - Luis lo recuerda muy bien, pero su juicio se nubló al momento de temer por la vida de tu madre. - Le pregunté a él-. Observé a Patrick y le d una mirada advirtiéndole que se callara. - Luis ¿Que es lo que tienes que decir? ¿Que tal si se te solicita para algo y tú no estas? O peor aún ¿Si nos hubieran atacado? ¿Sabes cuáles serían las consecuencias de eso? - Es como dijo padre hermana, yo no pensé en las consecuencias, solo me deje llevar por la preocupación, pero juro que no volverá a pasar-. Rechinó los dientes. - Si. No volverá a pasar-. Dijo Patrick. - Si estás preocupado por tu madre, puedes dejar el puesto y quedarte con ella todo el tiempo. -No-. Gritaron ambos. Su exabrupto nos tomó por sorpresa a todos. - Hermana Aillen por favor, dame otra oportunidad. No volverá a pasar. O estaban realmente urgidos o querían hacer algo. De cualquier manera los podía utilizar. - Bueno, si hablas así, con sinceridad no me queda de otra que aceptar. Para la próxima pide la autorización de tu superior. Vuelve a tu lugar de trabajo. - Si Aillen. Me retiré ese nauseabundo lugar. Vuelví a lo que venía desde el principio. - Jack vamos a la frontera. - Si Alpha. Al llegar al lugar, habían unas diez personas. Me acerque y ellos saludan. - Buenas tardes Alpha-. Hacieron su reverencia la cual devuelví como un saludo. - ¿Que es lo quieren hablar conmigo? Supongo que es algo importante para que no le hayan dado el recado al jefe de los guardias-. Señalé a Jack.
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