¿Qué has hecho?

1220 Words
—Ofelia — Tadeo la llama pero no es capaz de alcanzarla. La joven con el corazón roto toma las llaves del auto de Támara que lleva días guardado y corre al jardín a buscarla. —¿Qué ocurre Ofelia? — pregunta Paola al ver a su nuera llorando, pero no obtiene respuesta. —Támara, sacame de aquí, no puedo estar aquí — llora y entrega las llaves. —¿En dónde está Tadeo? — pregunta Támara. —En la cama, con Sofía — apenas logra susurrar cuando Tadeo llega a ellos, no lleva camisa y apenas se ha logrado subir el cierre del pantalón. —¿Qué está sucediendo Tadeo? — Armando exige una respuesta de su hijo. —Yo, no, yo, Ofelia — Tadeo es incapaz de articular una oración completa. —¿Qué le hiciste a mi hija? — Fausto Peña grita enfurecido mientras su esposa Amanda lo sujeta del brazo. —Ofelia, amor — Tadeo balbusea —Por favor, sacame Támara — insiste la pobre mujer sintiendo que su vista se nubla. —Hija, ¿qué sucede? — pregunta Amanda. —Lo encontré en la cama con esa — señala a Sofía que se acerca. —No es posible, debe ser un error, Tadeo no es capaz — interviene Paola por su hijo. —Lo siento tanto, no sé que fue lo que sucedió, creo que bebió demás, Tadeo me quiso mostrar algo y terminamos... — La astuta joven solloza, y cubre su rostro con ambas manos. —¿Qué le hiciste a mi hermana canalla? — ahora es James el que pegunta empujando a Tadeo para hacerlo caer al césped frente a todos. — La llevaré a otro sitio para que se tranquilice — Támara toma la mano de su cuñada y la guía al auto, la ayuda a subir y enciende el motor para salir de la propiedad. —Tadeo, responde por Dios — todos le exigen respuestas pero ni él mismo sabe que esta pasando, solo recuerda que estaba con Ofelia cuando de pronto ella ya estaba en la puerta enojada, salió corriendo y él detrás de ella. —Malnacido, vas a responder por lo que acabas de hacer, no te burlarás de la inocencia de mi hermana — demanda James. —No dejas de ser una maldición para mi hija, no debimos darle una oportunidad a esta familia — expeta el padre de Ofelia. —No sabemos que fue lo que pasó — Paola aboga ante la situación. —Todo está muy claro, este infeliz se aprovechó de Sofía y eso no se quedará así, él debe responder por ella. Sofía, es mejor que nos vayamos, mañana vendremos a que Tadeo responda por ti — James toma a su hermana del brazo y salen de la casa. Tadeo que no puede ponerse de pie, se limita a escuchar sin comprender lo que está sucediendo, lo único que quiere es estar con Ofelia, pero por más que la busca con la mirada no la encuentra. —Fausto, vámonos, debemos buscar a nuestra hija, no tiene sentido seguir aqui — la pareja y el abuelo de Ofelia se disponen a salir pero el anciano se acerca a los padres de Tadeo. —Llévenlo a un hospital y hagan una prueba de sangre, ahora mismo — aconseja y sale junto a su hija y yerno. Minutos después llegan con su hijo al hospital, inmediatamente le realizan la prueba y al tener los resultados el médico decide colocarle una intravenosa para suministrarle suero y contrarrestar el efecto de la droga. —¿Cómo es posible que esto pasara? — pregunta Paola tomando la mano de su hijo que ahora esta dormido en la cama del hospital. —En cuanto Tadeo salga de aquí lo averiguaremos, solo hace falta revisar las cámaras para saber quien se atrevió a drogar a mi hijo — desde que Támara fue secuestrada colocaron cámaras escondidas por toda la casa, aprovecharon cuando no había ningún empleado para instalarlas. . Támara lleva a Ofelia a su departamento, le ofrece una taza de té y escucha la versión de su cuñada sobre lo sucedido, le resulta impresionante, ¿como es posible qué Tadeo se acostara con Sofía?, no tenía sentido, sino fuera por que Ofelia los encontró, jamás lo creería. —Tranquila, debe haber una explicación. —¿Qué explicación podría haber? Los vi, estaba dentro de ella y la llamaba Ofelia, ¿qué clase de pervertido es? — llora desconsoladamente y Támara no encuentra palabras adecuadas, se limita a consolarla hasta que se queda dormida por tanto llorar. Tadeo en el hospital al fin despierta, acaba de amanecer y abre los ojos desorientado. —¿Qué hago aquí? — pregunta observando las paredes de la habitación y la aguja en su muñeca. Paola y Armando le cuentan a su hijo todo lo que sucedió y este se arranca la cánula para ir en busca de Ofelia. —Hijo, detente, Ofelia se fue. —¿Cómo que se fue?, ¿A donde?, iré por ella. —No sabemos, Támara nos avisó que Ofelia se fue esta mamá al aeropuerto sin decir a donde iba. —Esto no puede estar pasando. —Vamos a casa, debemos averiguar que fue lo que pasó — indica Armando para dejar el hospital. Al llegar a casa, el ama de llaves avisa que Sofía y su hermano esperan por ellos. —No mencionen nada sobre la droga ni el hospital — aconseja Armando antes de reunirse con los hermanos. —Hemos venido a que Tadeo dé la cara por mi hermana. —¿Qué mierda hablas? —La has mancillado, ahora te casarás con ella. —¿Qué?, ¿En que siglo viven ustedes dos?, nadie está obligado a casarse solo por haberse acostado una vez — se burla Paola. —Es mi hermana y debo protegerla — espeta James levantando la barbilla con altivez. —Te propongo algo mejor — comienza Armando sabiendo de la mala situación financiera de los padres de James y Sofía. —¿Qué clase de trato? —Invertiré en la empresa de tu padre, mi dinero ayudará a salir de la crisis y que vuelva a producir y obtener ganancias como solía hacerlo. —Mi hermana no es un objeto que se pueda íntercambiar por dinero. —Por supuesro que no lo es, lo que ofrezco es una compensación por los daños que mi hijo ha ocasionado. Después de la negociación, James y Sofía aceptan el trato, en cuanto los hermanos se retiran los tres se miran sintiendo que esos dos son un par de oportunistas. Se encierran en el despacho y Tadeo comieza revisar los videos desde lo último que recuerda, no tarda en encontrar a los culpables, una de las cámaras del jardín captó el momento en que James saca un gotero y agrega una gota a una copa, que después otra cámara capta que la copa es ofrecida a Tadeo. Continúan observando y encuentran el video donde descaradamente lo confunden para hacerlo creer que Sofía es Ofelia. —Maldita sea, ¿como pudieron hacer eso? — grita Tadeo. —Calma hijo, Ofelia te perdonará cuando le muestres los videos. —No es tan sencillo mamá, nisiquiera sé donde está y su teléfono esta apagado. —Ya regresará, solo se paciente.
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