¡Estúpida tú! Capítulo 16. Baja y sube lentamente su mano por mi espalda, pega su frente a la mía. —¿Por qué no me llamaste? —pregunta con el ceño fruncido. Retrocedo, me paso las manos por la cabeza bajándolas hasta mi cuello. —Solo fue una pesadilla —susurro. Doy la vuelta y empiezo a caminar hasta llegar a la terraza, Álex me sigue. —¿Una pesadilla? —Se posiciona a mi lado— . ¿ Y lo del centro comercial? El niño ya me contó. Lo miro unos segundos y luego vuelvo la mirada al vacío. —Que comunicativo me salió ese niño. Trato de sonreír, pero Álex sigue molesto esperando una maldita respuesta. Apoyo las manos en el barandal y agacho la cabeza, respiro profundo varias veces, luego suelto todo el aire que contenía acompañado de un par de lágrimas, frunzo los labios y suelto.

