Zack.* — Zack. — Me llamaba su voz a lo lejos. Apreté los ojos, maldición me duele la cabeza y por alguna razón el sonido de la alarma no deja de sonar. Me desperté irritado y golpe el aparato dejándolo caer al suelo. — Lo has destrozado Zack. — Reclamó su voz. Me enderece de golpe, topandome con Ángel quien sostiene entre sus manos la alarma destrozada. No pude evitar bajar mi mano a mi abdomen, buscando las heridas de bala y las apuñaladas que recibí. Al darme cuenta que no tengo nada de eso observé a todos lados, notando que estamos en un departamento que nunca había visto en mi vida. Le mire un momento, hizo una mueca, no pude evitar sonreír, haces esa cara cuando estás molesto pero tampoco quieres reclamar. — Vamos, se hará tarde para la universidad. — Dijo con obviedad. Se di

