Después de alquilar con éxito el refugio antiaéreo, comenzó a comprar suministros. Lo primero fue comida. Dividió la compra entre diez tiendas, comprando cuatrocientos sacos de arroz de 50 libras (25 kg) de cada una.
No pudo evitar pensar que una gran sección del túnel estaba rodeada de alambre de púas, ¡aunque gran parte estaba abandonada y derrumbada! Parecía perfectamente factible reparar ese alambre de púas y luego conectarlo a la electricidad.
¡Esto aumentaría significativamente las capacidades defensivas de su refugio antiaéreo! ¡Era un trabajo que podía hacer!
Justo entonces, una voz resonó en su mente. "¡Sistema del Súper Lord activado!". "Por favor, refuerce la base original. ¡El sistema la recompensará según el grado de refuerzo! ¡Cuenta regresiva de 15 días!"
Los ojos de Sofía se iluminaron. Se sorprendió un poco por la nueva misión cuando escuchó la notificación del sistema.
"Bip: Se detectó un perro de guerra en la base. Recompensa: ¡El poder de combate del perro de guerra aumentó cien veces! ¡Los atributos físicos aumentaron cien veces!"
Sofía observó con asombro y en tiempo real cómo el cuerpo de Vader comenzaba a cambiar. Su físico automáticamente duplicó su fuerza, sus garras y dientes se hicieron más largos y afilados, y los signos de la vejez que ya lo atormentaban, desaparecieron, reemplazados por un aura feroz e imponente.
Sofía exclamó. “Woww, woow, woowww”
Bueno, ahora iría al mercado de materiales de construcción. Sofía tenía un coche que le había dejado su madre, lo que le garantizaba viajes sin contratiempos . ¡Estaba a punto de reforzar su base frenéticamente!. Encontró una fábrica de alambre de púas y encargó 2000 metros de alambre de púas en bucle.
Este tipo de bucles de alambre de púas se podían enrollar fácilmente alrededor del alambre de púas que ya había en la fortaleza; la carga de trabajo era pequeña y el efecto era excelente. A siete pesos por metro, Sofía gastó catorce mil pesos de una sola vez.
La cantidad era considerable, así que el jefe envió uno de sus grandes camiones para acompañar a Sofía en la entrega. Ella los condujo a las afueras y les hizo descargar la mercancía en un área abierta junto a la carretera.
"Llamaré a un camión para que lo recoja más tarde". - "De acuerdo".
No quería revelar la ubicación de la base y, afortunadamente, ya era de noche. Tras descargar la mercancía en un área abierta, Sofía le pidió a Vader que vigilara, y aunque se trataba de una zona remota y desierta, guardó todo en su almacén espacial.
Hoy, su almacén espacial había aumentado a 289 metros cúbicos. Sus propios muebles solo ocupaban unos pocos metros cúbicos, dejando espacio más que suficiente para almacenar el alambre de púas; había espacio de sobra.
Tras vaciar el almacén, regresó a la base con Vader. De camino, pensó que aún necesitaba alquilar otro almacén. Media hora después, Sofía regresó al refugio antiaéreo. Una vez allí, comenzó a reforzar un tramo de alambre de púas deteriorado. Trabajó sola, enrollándolo y reforzándolo metro a metro, con Vader trayéndole las herramientas de vez en cuando.
Los dos trabajaron desde el anochecer hasta el amanecer. Finalmente, habían reforzado todo el tramo de dos mil metros del viejo alambre de púas. Estaba ansiosa por saber la recompensa por este refuerzo. Justo cuando terminó de reforzar el último alambre, una voz resonó en su mente:
"Refuerzo de alambre de púas detectado. Recompensa: ¡efecto de defensa aumentado cien veces!".
La recompensa apareció y Sofía miró asombrada cómo toda la línea de alambre de púas que acababa de reforzar se había vuelto visiblemente más gruesa, densa y afilada. Cada hoja de las cuchillas de afeitar que había comprado brillaba con una luz escalofriante, ¡y las pequeñas púas habían crecido mucho! ¡La puerta de alambre de púas, antes delgada, ahora se había convertido en una puerta elevadiza de acero!
Caminó sobre la malla de alambre y empujó con fuerza, ¡pero no se movió!. Cuando reforzó la cerca por primera vez, descubrió que si bien el alambre de púas era efectivo para impedir la entrada de personas, no resistiría a alguien que pasara en coche o a una gran afluencia de zombis.
¡Pero ahora, ni siquiera miles de zombis atacando al mismo tiempo podrían atravesar su alambre de púas!. Sofía estaba extremadamente satisfecha. No podía esperar para comprar más suministros para continuar reforzándolo. Sin embargo, algo más importante se lo recordó.
"Gurgle—"
"¡Guau guau!"
Tenía hambre, y Vader la rodeó, con una expresión lastímera de hambre también.
"Tú también tienes hambre, ¿verdad?" "
¡Guau!" Vader gimió dos veces.
Ayer solo habían comido un poco y habían estado ocupados todo el día, ¡sin siquiera empezar a comprar provisiones!. Sofía recordó entonces que tenía algo de comida en su despensa. Pensando que vació la casa de bollos al vapor ayer, un pensamiento cruzó por su mente, y una bolsa de dumplings de sopa humeantes apareció en su mano.
¿Todavía calientes?
Sofía sacó el refrigerador. Al abrirlo, se sorprendió al descubrir que, incluso sin electricidad, ¡todo dentro estaba helado!. "¡Incluso sin electricidad, se mantiene exactamente igual!"
Esto significaba que el espacio con el que el sistema la había recompensado era un espacio sellado sin pérdida de calor. Lo que metes, lo sacas exactamente igual a como entró; ¡no cambia!. Parece que el tiempo en su espacio se detiene. Sofía estaba eufórica. ¡Esto también significaba que podía almacenar provisiones sin límite, sin preocuparse por la fecha de caducidad!. ¡Podía almacenar comida con total tranquilidad!
"¡Alquilo aquí por 2000 pesos al mes, un mes de alquiler como depósito!"
En una casa abandonada en las afueras. Sofía estaba allí con Vader, frente a un hombre de mediana edad de entre cuarenta y cincuenta años. Había muchas casas abandonadas a lo largo de la carretera suburbana; estas eran antiguas granjas. Ahora, casi todos se habían mudado a la ciudad, dejando grandes áreas con granjas vacías. Algunas en buenas ubicaciones incluso tenían letreros de "Se alquila".