Ingresa Tatiana, en las instalaciones de la constructora DiNozzo, para conversar con Aníbal y con los demás, ya a su padre lo había alertado, de sus futuros planes. Esteban, está más que feliz con la grata noticia, sin embargo, no puede celebrar junto con ellos, ya que se tomó unos días de descanso, para pasarlo en compañía de su amada esposa, quién continua muy afligida, porque su niña se fue de casa. Ja, ja, ja, estos padres sobreprotectores, pero muy amorosos de la dulce Tatiana. Percibe a la distancia, la complicidad que existe, entre Mara, Marlon y Aníbal, de inmediato sonríe al verlos tan contentos. Rueda la mirada y se remonta, a los agradables momentos vividos en el pasado en esa compañía, cuando aún vivía Salvatore DiNozzo y se llena de nostalgia. Se aproxima Tatiana y hace cont

