Estaba llegando al castillo, vio un hermoso carruaje estacionando junto a unos soldados que lo escoltaban. Tenía curiosidad por ver de quién se trataba. Leonardo se dirigía hacia la entrada principal del castillo absorto en sus pensamientos, cuando levantó la mirada, llamo su atención un grupo de soldados escoltando un hermoso carruaje dorado. El príncipe se quedó observando con total sorpresa, mientras se escondió detrás de un arbusto para no ser visto. Una hermosa mujer de tez blanca, cabellos rizados, desciende del carruaje cómo si fuera parte de la realeza. Los soldados tomaron su mano para ayudarla, cuando encaró hacia la entrada las puertas se abrieron y detrás de ellos se encontraba el Rey Federico junto a Carlota. Leonardo quedó deslumbrado ante la belleza de aquella mujer que

