Voy hacia la casa caminando, es lejos pero me da tiempo para pensar. No puedo creer que Lautaro llegue tan lejos, no lo entiendo. En esa habitación sentí que teníamos una gran conexión y a la misma vez un gran amor. Pero es solo una ilusión de amor estúpido, él no sabe que yo soy su malota. Prefiero dejar esto como un gran recuerdo muy hermoso que es a la misma vez amargo, ya no voy a dejar que ese imbécil me trate como lo hace. No sé porque actúa así cuando él busca una compañía en ese mismo club. La diferencia que yo soy la acompañante. El piensa en nuestro hijo al igual que yo. Aunque no planee nada de esto, amo a mi hijo más que nada en este mundo. Sé lo que está en juego en este trabajo. Pero tomo todas las precauciones, principalmente seguir como hasta ahora, no acostarme con otros

