Elliot cae en cama, y en pocos días Evans está de nuevo entre los suyos, mientras tanto azucena actúa sigilosa, en búsqueda de una gran fortuna, de modo que todos los días se pasea por el mercado del distrito para cazar a su víctima. La pobre Rouse, que no sabe el peligro que le acecha, pues es tan obstinada que cree que nunca podrá ser retenida a la fuerza por el infeliz de Jacobo, reta al destino y se cree capaz de burlarse de él, ocultándose tras una capa y un ropaje diferente. _no salgas hoy niña, no lo hagas _le dice Violet tomándola por el brazo antes de salir. _hace días que me oculto Violet, necesito ver si Evans me ha escrito, él puede ayudarme, él me puede salvar de los malvados planes de Jacobo. _pero mi niña, hoy tengo un presentimiento, no salgas _Rouse la mira comprens

