Dios Santo, esta mujer es algo más. Incluso cuando tengo en la punta de la lengua la idea de negarla… de decirle que no hay manera de que vuelva a hacerlo tan pronto, se inclina hacia delante y me chupa suavemente el lóbulo de la oreja durante un segundo, y luego murmura con una voz sensual y ronca—: Quiero ordeñar tu v***a otra vez. Caraaaaaaajo! Me consume la l*****a por esta mujer. Me hincho rápido y brutalmente dentro de ella, y mis caderas suben involuntariamente. Suelta una risa ronca de triunfo y me elogia—: Justo así, cariño. Así que la vuelvo a coger… justo así. Entrando y saliendo de ella con movimientos largos y profundos. El sudor me recorre la frente, y estoy casi mareado por las ganas que tengo de volver a eyacular dentro de ella. Macy también huele tan jodidamente bien

