El tiempo ha pasado demasiado rápido. Hoy estábamos por celebrar el primer año de Mía. En la celebración solamente estábamos la señora Clarisa, mi abuela y yo festejando el primer cumpleaños de mi hija. Durante este tiempo, ha sido verdaderamente difícil acoplarme a mi nuevo rol. Tuve que renunciar a uno de mis trabajos para cuidar de Mía después de clases. Mi abuela también renunció a su trabajo para ayudarme al cien por ciento con Mía. La señora Clarisa me ha ayudado en meterme en una organización dónde ayudan a madres solteras y jóvenes. Gracias a eso, obtenemos un ingreso mensual para los gastos de Mía. He tenido que trabajar menos tiempo entre semana, pero añadir horas extras en mi trabajo como mesera para cubrir los gastos de mi abuela y míos. No he descuidado mis estudios para

