Ya ha pasado una semana de haber iniciado las clases, he tomado nota de todo lo que nos han explicado. He practicado en casa algunas recetas, al igual que he leído de todo un poco. He realizado los trabajos que ya nos habían enviado y tenía el tiempo suficiente para pasarla con mi hija. —¡Zoe! Me sobresalto al escuchar el grito de mi abuela, así que corro hasta donde ella estaba para ver qué había pasado. —¿Qué ha sucedido? —¡Zoe! ¡Mira! —¡Oh por Dios! Mi pequeña estaba dando sus primeros pasos, salto emocionada por verla dar sus primeros pasos. —Ven con mamá... Ven... Poco a poco ella iba dando los pasitos, hacía a mí. Sonrío ampliamente al ver que ha llegado a mí. Un flash llega a mis ojos, al ver de dónde provenía, me doy cuenta de que era mi abuela quien nos había tomado una f

