—¿Cómo serían esos encuentros?
— ¡No entiendo la pregunta!.
— O sea como sería el ... Bueno tú sabes..¡uch es que se me dificulta hablar de esto!
— ¿Te refieres a cómo sería la intimidad?
— Si, si a eso me refiero—se sonrojó.
— Pues debe ser lo más placentero posible, esto es para que la pasemos bien..
— ¿Pero no te gusta practicar nada raro?
— Ja, ja, ja ¿a qué te refieres con raro?.
—Pues a tríos, a latigazos, a sometimientos, golpes, y demás.....!!. Al b**m creo que ese es el nombre que le dan.
— Sé lo que es y estoy abierto a experimentar de todo, siempre que sea de mutuo acuerdo.
—¡No, yo no!—haciendo un gesto con sus manos—¿eres bisexual o algún otro ?
— ¡Ja, ja, ja, no! soy hetero 100% y tranquila no quiero nada raro como dices tú.
—¿Puedo poner alguna condición?
— Por supuesto yo también las tengo.
— Disculpa Sr Marriott me están llamando y es muy importante, debo atender.
— Sí, no te preocupes.
Ella se levantó de la silla y se alejó un poco para atender la llamada, de vez en cuando la veía y sonreía mucho al hablar, hasta los momentos creo que está dispuesta de todas maneras mañana se quedará todo muy claro en el contrato.
Lilibeth Castillo
—Escucho con atención todo lo que me propone Lautaro Mi hija me está llamando y tengo varias llamadas de ella. Es mi todo, mi vida, tiene ocho años y se llama Ana Lucia. Por ella voy a aceptar lo que me está proponiendo este hombre la verdad es una buena paga y con eso solventaré las medicinas y chequeos médicos de mi princesa.
ya no la puedo seguir dejando en espera así que le digo al sr Marriott que debo responder, me levanto de la silla y me alejo un poco, para poder hablar con privacidad.
— ¿Mami, dónde estás?
— Mi princesa sigo en el hotel, estoy terminando aquí y ya salgo para allá.
— Está bien mami, si te alcanza me podrías traer unos marcadores o lapiceros.
— Sí mi amor,¿te duele mucho?
— La abuela me dió la medicina y se alivió.
—¿Y qué haces ahorita?
— Viendo TV, pero luego haré mi tarea.
—Está bien mi princesa, ¿solo necesitas los marcadores?
— Ah bueno y unas hojas blancas también, mami ¿ mi papi te ha llamado y ha preguntado por mí?.
— Debe estar trabajando mi amor de seguro hoy lo hace.
— Si, te quiero mami no tardes tanto quiero ver una peli en la noche.
— Está bien, llevaré algunas golosinas.
—¡Si, yupi!
—¡ Ja,ja,ja! debo irme mi amor.
— ¡Okis mami, chao!
Termino de hablar con mi princesa y al voltear veo a Marriott y se ve tan serio, tan varonil, tan guapo, es un hombre muy, muy, digamos muy llamativo, jamás imaginaría que este tipo de hombre se fijara en mí y menos con estas fachas, es que no entiendo como me dice que está solo, debe tener un montón de mujeres detrás de él, y si es que tiene un trocito de carne y por eso las mujeres no lo quieren, ¡ay no qué chasco ja,ja,ja!. Dejo de imaginarme cosas y camino nuevamente a la mesa y arreglo un poco mi cabello, él solo se queda mirando, pero no sé porque siento que este hombre me desnuda con la mirada.
— Gracias por esperar, entonces ¿dónde quedamos? Le pregunté
— Bueno, Lilibeth tengo algunas preguntas para ti.
— Ajá, dime.
—¿Tienes novio?¿ Eres casada? ¿o estás en alguna relación?
— No tengo novio y no estoy casada, ¡no tengo perro que me ladre, como dicen por ahí!.
— Perfecto, entonces ¿aceptarás?
— ¡Mmm! necesito poner mis condiciones y saber cuales son las tuyas si me conviene acepto, o si te convienen las mías, sigues eligiéndome y si no buscas a otra.
— Pero dime ¿cuáles son tus condiciones?
— No tengo tiempo debo irme a casa—agarro mis cosas y me levanto de la silla.
— Entonces nos reuniremos mañana en este mismo lugar ¿te parece?
—Si es muy bonito y privado, nos vemos mañana—tomo el batido de frutas de la mesa.
— Si no te molesta mi abogado vendrá él estará presente—siento que dice esto para que se vea algo más serio, como un verdadero trabajo.
— Perfecto, mi abogada también vendrá ¿a qué hora?—le pregunto dando otro sorbo al batido antes de irme.
— A las 9 a.m.¿Te parece?
—¡Perfecto!
Axel Marriott
Ella tomó su bolso y salió tan rápido que no dejó que me despidiera. Vaya, es una cajita de sorpresa, no es tan tonta como pensé. Hoy la vi más decidida, menos nerviosa, estoy seguro que aceptará mi propuesta.
Tomé mi teléfono llamé a Fede y terminado con él llamé a mi abogado Hugo y le expliqué lo que quería, para mañana me tiene el contrato exclusivo para Lilibeth, hoy no voy a dormir pensando en esa chica, que ojos tan hermosos tiene y sus labios pálidos, pero carnosos, amo cuando arregla su cabello, no sé si lo hace por costumbre o porque sabe que me gusta o tal vez por nervios.
Llegó Fede que me veía con cara alegre,
—¿La conseguiste?—me pregunta con una gran sonrisa, no sé quién está más emocionado con esto.
— Lo pensará, quiere saber cuáles son mis condiciones—le respondo serio.
— ¿Y crees que acepté?
— Yo considero que sí, se ve muy necesitada de dinero, además hoy la sentí menos nerviosa.
— Bueno si tú lo dices, y ¿qué hacemos con las cosas que le compraste?
—Llévalas a su casa y si pregunta cómo llegaste le dices que en la entienda te dieron la dirección.
— Perfecto jefe y ¿cómo te irás a casa?
— Mejor iré contigo.
— Muy bien
Nos vamos a su casa a entregar las bolsas, las recibió una chica parecida a Lilibeth, debe ser su hermana, en fin Fede se sube al auto y nos vamos a casa a descansar ha sido un día bueno y no me quiero estresar en la oficina, así que almorzamos y luego tomamos algunas copas.
No voy a negar que esta situación me tiene intrigado está mujer es tan, es que no encuentro como explicarlo, me inspira ternura, pero a la vez pasión, la deseo, pero seré muy meticuloso con mis condiciones, dejaré todo muy claro, no quiero equivocarme con ella y que después quiera pasarse de lista, eso me pasó una vez y no pretendo repetir ese mismo error.
Al anochecer Fede se va a su casa, yo me quedo sumido en mis pensamientos, y es que no puedo dormir de solo pensar en esa chica, y en lo bien que la vamos a pasar, por qué si de algo estoy seguro es que le haré pasar muy buenos momentos.