Si bien no tenía un trocito de carne, tal vez por eso sintió un poco de dolor y se quejó, no estaba lo suficientemente lubricada. Axel se sintió incómodo también, se cuestionaba, como un hombre como él acostumbrado a doblegar a la mujer que escogiera en la cama, estaba en una situación incómoda, no tanto por el hecho que ella no estuviera preparada es que su hombría se había disminuido en varias ocasiones. De un solo brinco se bajó de la cama y me pregunto. —¿Qué ocurrió? Tu… Lilibeth se sentó en la cama, no sabía qué era lo que pasaba sus cuerpos se enfriaron, que pesar esta situación, sentían mucha vergüenza. —No, no se que paso, disculpa Axel. Lilibeth salió corriendo hacia el baño. Axel Al acariciar su cuerpo de una vez mi amigo se despierta pero el ver y sentirla tan suave y del

