Narrador
Lilibeth y Axel, se dirigieron al laboratorio se realizaron los exámenes y en dos horas tendrían los resultados, estuvieron caminando un rato por los alrededores del centro comercial, al parecer podían entablar conversaciones interesantes Axel mira su reloj.
—Es hora de almuerzo, Lilibeth ¿Tienes hambre? Por qué yo si, y cuando tengo hambre me pongo de mal humor.
—Ja, ja, ja si vamos, pero antes voy a llamar a mi casa, dame dos minutos
—Si está bien, te espero aquí.
Lilibeth realizó la llamada a su mamá para saber de su hija.
—Hola hija ¿cómo estás?—responde la sra Lara
— Hola madre estoy bien ahorita vamos a almorzar y luego viene la segunda entrevista y la firma del contrato Suli me acompañará.
— ¿Pero sí te darán el trabajo?, me quedo más tranquila sabiendo que Suli estará contigo.
—Si mamá la paga es buena, sin embargo debo esperar el contrato.
— Que bueno mi amor, así estaremos más solventes con los gastos.
—Si mamá y ¿cómo está mi princesa?
—Está bien, está almorzando, le di la medicina y ha estado tranquila. ¿Quieres hablar con ella!?
—No mamá me están esperando dile que más tarde voy.
—Está bien hija mía, cuídate besos.
—¡Bye! besos.
Lili termina de hablar por teléfono, respira profundo antes de ir nuevamente con Axel, quien la esperaba a unos cuantos metros. Él la estuvo observando mientras ella hablaba por teléfono y aunque tenía curiosidad sabía que no debía meterse en la vida personal de ella.
— ¿Está todo bien?
Le pregunta para indagar, pero no suena tan directo.
—¡Si! vamos, ya tengo hambre.
Se dirigieron al restaurante del hotel y tuvieron un almuerzo ameno, Lili se sentía más confiada y Axel más tranquilo, se hicieron las 2:00 pm y llegó Hugo el abogado del empresario y minutos después llegó Suli la abogada y amiga de Lili, se presentaron todos y comenzaron a hablar sobre las condiciones que cada uno tenía.
Hugo miraba fijamente a Lilibeth, a él no le parecía una mujer a la altura de Axel, pero solamente se limitó a transcribir el contrato.
Suli lo miraba fijamente y le hablaba con seguridad y firmeza sobre las condiciones de Lilibeth, una vez que terminaron de transcribir lo que ya habían hablado el abogado dice una última cláusula.
Señor Marriott y Srta. Castillo, la última cláusula de este contrato exclusivo y no menos importante es que ninguno de los dos debe involucrarse sentimentalmente, si esto llegase a ocurrir el contrato se debe anular y se deben alejar, esto incluye también que sus cosas familiares o personales no deben ser de importancia para ninguno de los dos, no deben poner excusas sin justificación para los encuentros y menos involucrar a su familia o familiares ¿Me expliqué?.
—¡Si! por su puesto.
Lilibeth respondió con seguridad, ya que ella era la más interesada en que su familia no se enterara de lo que ella iba hacer.
— ¡Si! lo entendí.
Respondió Axel, quien estaba seguro que jamás le interesaría algo más de Lilibeth, más que el complacer sus propios deseos sexuales.
Una vez terminada la reunión firmaron y colocaron sus huellas, desde ese preciso momento Lilibeth era la VIP del empresario multimillonario Axel Marriott.
Los abogados intercambiaron números, al parecer Hugo tampoco quitó la mirada de Suli. Luego ellos se retiran y la nueva pareja vuelven a quedar solos Axel no pierde tiempo y de una vez coloca fecha para su primer encuentro.
— Muy bien Lilibeth, ya que todo está aclarado, tenemos los resultados de los exámenes y estamos sanos ¿podemos comenzar mañana?
— ¡Ya! tan rápido.
—¿Por qué esperar?— indaga frunciendo el ceño.
— Está bien, si disculpa mañana estará bien.
Lili respondió un poco nerviosa.
— Pero hoy quiero que vayas al Spa.
— ¡Si está bien!, Axel si no tenemos más que hablar voy al Spa quiero que me alcance el resto de la tarde para otras cosas.
—Por su puesto Lilibeth nos vemos mañana a las 6 p.m. trae algún bolso con ropa de cambio y tus cosas personales pasarás la noche conmigo—Acarició la barbilla haciendo que Lili se sonrojara.
—¡ok esta bien!
Lili tragó grueso con la última frase que dijo Axel, se levantó de la silla y se fue al Spa, al llegar allí mostró la tarjeta, las chicas que la atendieron se animaron y la trataron muy bien la consintieron, lo primero que hicieron fue la depilación corporal y en la zona íntima que para ella era primera vez.
Cuando comenzaron a hacerlo ella gritaba del dolor y cuando ya estaba terminando gritaba el nombre de Axel y lo maldecía.
—¡Ah! Maldito Axel, ojalá que esto valga el dolor, ¡Ah!.
La chica que la atendía se reía por lo que decía Lili, luego de esa tortura pasaron a los masajes donde se pudo relajar, arreglaron sus uñas de manos y pies y listo se sentía renovada y muy ligera.
Intentaron arreglar su cabello pero ella no lo permitió, estaba acostumbrada a cuidarlo ella misma.
Se despidió de todas las chicas que la atendieron, ella era muy sencilla nada que ver con las demás clientas que eran demasiado egocéntricas.
Cuando terminó todo decidió ir a casa, cenó con su hija al día siguiente era viernes, no quiso llevar a Analu a la escuela, y aprovechó para hacer algunas diligencias con Suli.
— Ahora sí amiga necesito que me cuentes todo.
Preguntaba Suli emocionada, por qué aunque sabía quién era Axel Marriott, no había tenido el gusto de conocerlo personalmente.
—Amiga la verdad no sé si estoy bien. Creo que no debí aceptar.
—Ya no puedes retroceder amiga, pero no te preocupes cuentas conmigo para todo, sabes que es así.
—Si, ya se eso, solo tengo miedo de como me vaya a tratar, o que vaya hacerme, lo hablamos pero sabes que una cosa es lo que se diga y otra lo que se haga.
—Tranquila amiga no te puede tratar mal todo quedó en el contrato, además siempre que pase algo extraño debes comunicármelo y yo lo trataré con él o con su abogado.
—Si eso me tranquiliza un poco, gracias amiga.
—Bueno disfruta tu noche mañana me cuentas, como te va con el papasito de Marriott, bye!
—Ja, ja, ja bye amiga.