NARRA JADE La doctora Maalouf tenía una enorme sonrisa en su rostro, ella había arriesgado su vida para proteger a mi hijo, si Alí hubiese descubierto que ella no había cumplido con sus planes la historia sería diferente, tomo el gel en sus manos y se lo tendió a Karim. —Usted lo hará—Dijo con seguridad—Aplíquelo en la parte baja del vientre y en unos minutos estaremos comprobando que él bebe está sano. —Nunca he hecho algo parecido—Me susurro mientras colocaba el gel de manera concentrada, como si estuviera poniendo mucho empeño en su trabajo, la doctora superviso su trabajo y sonrió. —Muy bien señor Schneider usted será mi asistente de parto el día que su hijo nazca—Dijo mientras reía—Eso si no se desmaya—Me susurro la doctora haciéndome sonreír igual que ella. Tomo en sus manos el

