NARRA JADE La última vez que observe un reloj dicto las dos de la mañana, la fiesta había terminado hacia unas pocos treinta minutos, aun con la energía suficiente me dispuse a entrar a mi habitación, Adelaida no estaba por ninguna parte suponía que se había ido a su habitación, Karim había desaparecido al igual que ella. —Tal vez nos veamos más tarde—Había susurrado dejando un beso en la comisura de mis labios de manera picara mientras sonreía. Había sido bueno distraerse a costa de Zafira después de todo. Dominik me seguía a unos escasos cinco metros, me hizo un asentimiento con la cabeza y cuando mis manos se colocaron en la enorme puerta de mi habitación el de dio la vuelta dando por terminada jornada de trabajo. Me quede estática unos segundos en la puerta, a diferencia de la prime

