Pensaba responderle que yo no era lesbiana pero algo me hizo permanecer callada, ella salió del agua y se sentó junto a mí y me dijo con voz casi ordenando —Dame un beso —Es que yo no soy… Quiero decir que La miré a los ojos estábamos las dos desnudas solas en una casa bebiendo, debo reconocer que me había excitado el pensar en un intercambio y el whisky me tenía completamente desinhibida, así que después de cortar mis palabras solo pregunté —¿Qué quieres hacer conmigo o de que se trata? —De enseñarte un tipo de placer muy especial que solo sabemos darnos las mujeres Yo acerqué mi cara a la suya y nos besamos jugando con nuestras lenguas, ella acarició mis muslos y mi vientre chupó mis pechos y me hizo probar los suyos. ¡Demonios, me gustó hacerlo!, con razón los hombres se pegan a n

