El afirmó y se fue a sentar a la sala, escuché que encendía la TV por un momento me sentí molesta pero reaccioné pensando “Hoy no me daré por vencida” y fui a sentarme junto a él subiendo mis pantorrillas sobre el sofá con mis rodillas pegadas a sus muslos, le di su copa y él bebió de ella mientras con su otra mano acariciaba mis muslos con su vista fija en la TV, me estiré sobre sus piernas pretextando tomar una revista de la mesa lateral del sofá y sentí en mi brazo su erección, tomé la revista y cuando me sentaba él me la quitó de las manos y me besó en la boca, sus manos recorrían mis muslos buscando mi sexo y comenzamos las apasionadas caricias, nos besábamos, mordíamos nuestros labios, me mordía y besaba en las orejas, el cuello y la cara, me abrió la blusa para acariciar y besar mi

