Narra Amalia. Llevo días absorta en el trabajo, un trabajo que según Lesedi me hace olvidarme de todo y de todos. Quizás tiene razón, en mi empeño por sentirme viva, ultil y válida. Estoy dando de lado a las personas que más quiero. La abuela se fue hace tres días y yo ni siquiera me despedí de ella, me siento un ser horrible en estos momentos. Pero es que estoy tan cerca de descubrir algo importante, lo presiento. Hoy he decidido dejar el trabajo, necesito estar con mi pareja y mi hija. En poco días vendrán sus abuelos, los padres del "ser" así es como lo llamo. Para llevarse a Anaís unos días. Todavía estoy recelosa, pero se que debo confiar en ellos, ellos no son como su hijo y mi niña también tiene derecho a disfrutar de esos abuelos. No quiero ser egoísta a mí no me educaron así.

