-Amor - lo llama dulcemente - mi vida - besa su espalda desnuda hasta el trasero cubierto por la sabana - despierta señor Rodriguez. -Mmm - se remueve sintiéndola encima - Amor ¿cómo estás? - abre los ojos volteando. -Bien amor - sonríe - te traje el desayuno para que lo comamos juntos - él sonríe - siento que es un sueño y nunca quiero despertar... -No digas eso, no lo es... es nuestra nueva realidad - la besa - quiero que siempre estemos juntos, que seamos muy felices partiendo de nuestro amor. Entre risas y dulces palabras la pareja empieza a desayunar, es un desayuno diferente muy íntimo pues lo hacen en la cama la morena había puesto un poco de dulce de mora para las tostadas pero Victor de manera ocurrente entre besos bajo su camisón llevando un poco de dulce a ambos montículos s

