Capítulo 2. “El grupo”

1041 Words
Linda añadió a Daniela. Linda añadió a Fernando. Linda añadió a Misael. Linda añadió a Harold. Linda añadió a Sueli. Linda añadió a Daniel Linda añadió a Lucy. Linda añadió a Pablo. Linda añadió a Vivian. Linda añadió a Hugo. Linda añadió a Martín. Fernando: Esto fue más rápido de lo que pensé. Linda: si, supongo. Pablo: Falta Paola, agrégala idiota. Linda; Oh si, aún me faltan algunos, la agrego en un momento. Harold: Que sea rápido, les tenemos una sorpresa. Linda añadió a Paola. Paola: Por fin, ya llegué puercas. Sueli: ¿Qué sorpresa nos darán? ¿Una nueva broma? Misael: Alguien debería hacer algo, matarlos y esconder sus cuerpos debajo de algún depósito de basura, para cuando los encuentren estén en estado de descomposición. Pablo: ¡Idiota! Mejor no digas nada si no quieres estar en nuestra lista. Misael: No les tengo miedo, me da igual. Paola: Déjalo Pablo, cuando vea el vídeo de Martín y Hugo, veremos si en verdad no nos tiene miedo. Lucy: ¿Qué rayos les hicieron? Linda añadió a Gaby. Linda añadió a Emma. Linda añadió a Brian. Linda añadió a José. Linda añadió a Alfredo. Linda: Ya están todos. Pablo: Muy bien, el vídeo se está enviando. Lucy: Pablo, ¿Qué pasó con ellos? Paola: Solo una pequeña y graciosa broma que hicimos esta tarde. Gaby: Hola chicos. Lucy: ¡Váyanse a la mierda! Harold: Como digas. Daniela: Pablo, ¿Qué es lo que hicieron? Pablo: Ya Paola lo dijo, perdona que no te hayamos invitado, pero estabas algo rara esta tarde. Daniela: Si, comienzan a hartarme sus estupideces. Harold: Lo hacemos para divertirlos. Misael: Los únicos que se divierten aquí son ustedes, nadie más lo hace, lo único que sentimos al ver eso, es miedo. Martín: Borren eso. Hugo: Por favor, es demasiado vergonzoso, borren el vídeo. Paola: No, no lo haremos. Pablo: Recuerden compartir el vídeo, que también ya se está subiendo en la cuenta de Paola. Fernando: Debo admitir que me da un poco de intriga. José: También a mí. Sueli: A mí me gustan las bromas. Daniel: Amor, deberíamos hacer nosotros alguna broma. Daniela: No, no hagan las mismas estupideces que estos tres. Pablo: Daniela cállate, disfrutabas grabar las bromas que hacíamos. Daniela: Pero cada broma que pasaba se hacía más y más fuerte. Paola: Esa es la cosa, es lo que divierte. Paola envío un vídeo. Alfredo: Ay Dios mío, que asco. Brian: Está muy gracioso, háganlo otra vez. Daniela: ¡Dios mío! Martín: Borra eso, por favor. Paola: No lo haremos, y ten por seguro que esto se hará viral. *** Dos días después. Narra Daniela. N creo que pueda perdonar lo que esos tres hicieron, esta vez si fueron muy lejos, pero no sé cómo, sinceramente no quiero que me pase lo mismo que sucedió con Lucy. Tenia mi celular en la mano, y ya me encontraba en el estacionamiento de la escuela, Paola sigue hostigándome para que comparta su estúpido video, y si no quiero estar en su tonta lista, tengo que hacerlo. Le eché una última mirada al video, y no tuve otro remedio mas que hacer lo que Paola lleva dos días diciéndome, compartir el video. —¡Hey! —solté el celular del susto, mi amigo había golpeado la ventana del auto. —¡Idiota! —dije mientras levantaba mi celular. Abrí la puerta del auto y salí, Brian estaba con su celular en la mano, hoy se ve estupendamente guapo. —No puedo dejar de ver el video, es divertido, aunque asqueroso. No le di importancia y empezamos a caminar a la escuela, cuando llegamos a la puerta, a lo lejos miré a Martín y a sus amigos, siendo víctimas de risas por parte de algunos estudiantes que pasaban por un lado de ellos. —Pobres cositas raras —añadió Brian riendo, refiriéndose a Martín y sus amigos. —Ya, déjalos en paz. Mientras caminaba al salón, el vídeo de Martín se me clavo en la mente nuevamente, es algo super horrible, pero no puedo hacer nada por ayudarlos, prefiero quedarme callada, como todos aquí lo hacen. —¡Dani! —escuché esa peculiar voz, de mi ex amiga, me giré para verla. —Martín me pidió que si por favor, puedes eliminar el vídeo que compartiste hace unos minutos, también agradecería mucho que lo denuncies —dijo ella, con su vista fija en mi celular, el cual tenía en la mano. —Claro Lucy, lo haré —dije, para luego fijar mi vista en Martín y su amigo Hugo, que también aparecía en el video. Me di la vuelta para encontrarme con Brian, un poco molesto. —No, claro que no hará lo que le pides, las redes son libres, podemos hacer lo que queramos, incluso compartir las desgracias de tus amigos —dijo Brian, quien luego levantó la vista hasta donde Martín y su amigo Hugo se encontraban. —¡No vamos a borrar el vídeo! Desde aquí pude notar cuán enojado estaba, sus puños apretados indicaban que quería golpear a Brian, pero no lo hizo, quizá porque su amigo comenzó a calmarlo. Tomé a Brian del brazo, luego comenzamos a caminar al salón, no podía evitar sentir lástima por esos dos. —Hola chicos —saludó Gaby desde su asiento, llegué justo a un lado de ella, donde dejé mi mochila y me dispuse a sentarme. —La graduación se acerca, ¿Ya están listos? —Obvio que sí, más que listo —anunció Fernando, sentándose justo detrás de Gabriela. —¿Vieron ese vídeo vergonzoso de Martín? —Créeme, todos lo han visto —dije. —¿Y por qué lo hicieron? Cada día me sorprenden más las cosas que hace Pablo, Harold y Paola. —Solo les gusta molestar, y creo que piensan que los vídeos que suben a internet les gustan a las personas. —Pero es obvio que les gustan, son tendencia —mencionó Fernando. —¿De qué broma hablan? —preguntó Gaby confundida. Me acerqué a su banca y rápido me dispuse a contarle todo lo que había en ese vídeo, por más horrible que fuera, tenía que hacerlo, o de todas maneras en algún momento iba a ver el vídeo, así que da igual. —La broma que Pablo, Paola y Harold hicieron está vez, fue peor que las demás, y esta vez, solo fue a Martín y a Hugo, Lucy no fue víctima. —¿Qué les hicieron? —El vídeo comenzaba con esos tres enfermos riéndose, mientras Martín y Hugo estaban amarrados a una silla, con los ojos vendados, luego lo más asqueroso de todo, es que los hicieron comer popo de perro —dije con cara de asco, al recordar sus expresiones cuando lo hicieron. —Pero eso no es todo, después, Pablo y Harold, tomaron una maquinita, de esas que dan toques eléctricos, y se las pusieron en el cuerpo, y si más, los dejaron. —Ellos por más que todos crean que se hacen los graciosos, en realidad están cometiendo un crimen —mencionó Vivian acercándose a mí. —Deberían pagar.
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