Narra Paola. Me adentre en la casa, no sabia que pensar, esta broma de Martin no es para nada graciosa, tire la revista en el sillón y me dispuse a ir a la cocina, donde Harold y Pablo se encontraban, en verdad estaba asustada. —Chicos —anuncié al entrar. —Alguien dejo algo afuera, era una revista con diferentes tipos de ataúdes, y querían que escogiera el mío. Ambos me miraron algo confundidos, por lo cual los tome de la mano y los lleve hasta la sala, donde había dejado la revista. —Me dejaron eso afuera —dije. Harold tomo la revista y comenzó a verla. —Al menos el supuesto asesino es bueno, te dejará escoger a ti el ataúd —dijo para luego reírse. —¡No es gracioso! —exclamé molesta. —Tu tranquila Paola, solo es una broma —mencionó Pablo con demasiada tranquilidad. Sonreí y me di

