Narra Pablo. Las personas que te rodean siempre pueden desaparecer de tu vida, porque nada es eterno, mirar a Daniel sobre el suelo, me partió el alma, y no estaba dispuesto a dejar que un idiota acabara con los demás, no lo permitiré. —Muy bien, ahora sigues tu —dijo Misael apuntándole a Harold. —Haré que sea muy, muy doloroso. Misael sonrió y jalo el gatillo. —¡Maldición! Me equivoque de arma —mencionó comenzando a reír, justo después de que todos escucháramos el sonido de un arma sin balas. Sé lo que tengo que hacer, de vez en cuando, se tienen que hacer sacrificios por las personas a las que aprecias, personas que al igual que tú, darían su vida por salvarte. Gaby seguía llorando, pero solo permanecía en silencio, quizá ya se resigno a que va a morir, quizá yo deba hacerlo tambié

