Imaginar lo que harían esa misma noche hizo enrojecer a Noelia quien bajó la mirada, tomando un pedazo de pan de que habían colocado a un lado de la sopa que sirvieron como entrante de la cena. Eloise se sorprendió por la forma que el hombre sentado en la cabecera principal de la mesa hizo que todos los comensales le prestaran atención y acatarán sus palabras, como si fuera una orden, la americana jamás se hubiera imaginado ver a un hombre así fuera de las películas y, pese a que a ella le gustaban los hombres con carácter y presencia, Phillip Lorraine le causó un desagradable temor en lugar de algún tipo de interés. Por lo que nuevamente volvió a fijar la mirada en su amiga y el hombre a su lado. Eloise no dudaría en enfrentarse a toda esa familia por su amiga, sin importar lo aterradore

