8:30 PM.
—Mi hija desapareció, por favor haga algo. Esa fueron las palabras de mi madre a un oficial.
—Lo siento señora. Temo que no puedo hacer nada. Ya que ella tiene de cumplir las 48 horas desaparecida.
El oficial se para y empieza a dar vuelta entre si, con un pulmón en la mano. Cómo creyéndose importante.
— Aparte su hija ya tiene 19 años seño, osea que ya es mayor. Pudo haber se ido con un muchacho.
Mi madre solo lo quedo viendo y bruscamente toma su bolso y se levantó rápidamente.
—Mi hija no es así. Yo la conozco bien.
—Nadie conoce a sus propios hijos.
Le Respondió el oficial.
—Desgraciado...
Mi madre se dió la vuelta y se marchó.
—Juan, aquí no nos van a ayudar con la desapareción de nuestra pequeña.
Mi madre abraza a mi papá y empieza a llorar.
—¿Qué paso? Le pregunta mi papá a mi mamá.
—Que tiene que pasar 48 horas para reportar la cómo desaparecida. Por lo contrario no harán nada.
Mi madre queda viendo a mi papá, con una expresión de miedo en su rostro. Exacto miedo al saber si se transcurre ese tiempo yo ya estaré muerta o muy lejos exportada como trata de blanca.
Las mujeres no valemos nada en este mundo, solo somos usadas para tratar los sueños más sucios del hombre.
—Aparte el oficial me dice, que cómo la niña tiene 19 año pudo haber se ido con novio.
Mi madre se aparta de mi padre.
—Bueno cariño, vamos a buscarla nosotros, ya que las autoridades son ineficiente. Vamos nosotros. Mi padre le respondió a mi madre con una leve sonrisa para darle esperanzas.
—¿Y si no la encontramos?
—Lo haremos. Le cortó la pregunta mi padre a mi madre. —Pero si dentro de 48 horas no logramos saber nada de ella vendremos aquí nuevamente.
Mi madre asiente y los dos se marchan a mi búsqueda.
Mientras tanto yo estaba completamente Desnuda, cubiertas de sangre en el cuartito. Mis agresores habían hecho lo que quieran conmigo.
Mi primer agresor se llama Luis y El supuestamente me iba a salvar se llamaba Victor.
Victor y Luis me estaban viendo temblar del dolor que sentía y para ellos solo era algo que podían disfrutar. Les gozaba verme haci.
Cuando recuperé la conciencia recuerdan que estaba sola ¿Verdad?.. Pero de pronto entro Victor a la habitación y el no necesito drogarme para hacerme lo que quiera conmigo al contrario. El utilizo la violencia, me golpeó mientras yo trataba de defender. Me destruyo por dentro, el dolor era tan grande que deje de sentir. Ya no sentía dolor.
Victor y Luis se pusieron a ver televisión, mientras a mí, me tenían amarrada. Me taparon la boca con un trapo, para no poder hablar. Mis lágrimas salían de mis ojos y yo no podía evitarlo. Estaba enrollada en el colchón, aquel colchón con un olor desagradable. Mis rodillas casi tocaba mi cara.
Victor y Luis estaban sentados en un sofá tapizado de cuero. Yo estaba atrás de ellos y podía escuchar lo que decían.
Víctor le pregunto a Luis.
—¿Qué hacemos con ella ahora?
Victor era un hombre no tan alto no tan chaparro. Su tes era morena, su cabello grueso y grasoso color marrón oscuro igual a los de sus ojos. Victor era caracterizado por tener unas panza y sus piernas delgaditas.
—No lo sé. Aún yo la quería disfrutar más, pero así cómo la dejaste da hasta asco. Respondió Luis.
Luis era Alto y esbelto. Su tes era blanca, a comparación de Victor el tenía los ojos azules y su pelo era n***o y grueso.
Escucho unas chapa caer, habían abierto cerveza. Los dos se pusieron a beber.
Victor quedó viendo su botella de cerveza.
—Luis, ahorita tengo una idea.
Luis lo quedo viendo extrañado.
—Te vas a divertir. Dice Victor a Luis
De pronto los dos comenzaron a reír.
Se levantaron del sofá. Y se dirigieron a mi. Victor me agarra la cara y me dice:
—Tranquila nena, lo vas a disfrutar.
Después se dirigen a Luis:
— Agarra la bien.
Luis me sujeta de los brazo, empiezo a resistir me, pero es inútil. Victor me pega una cachetada, abre mis piernas bruscamente, y me penetra con la botella de cerveza.
Empiezo a gritar por el dolor, pero mis gritos no eran escuchados. Cierro mi puño fuertemente hasta lastimarme con mis uñas, de mis puños empieza a salir sangre lentamente. Perdí el conocimiento.
—Victor la mataste. Le dice Luis.
Victor solo me queda viendo y de hay responde.
—No, la maldita esta respirando. A perdido mucha sangre por eso se desmayo.
Victor se pasa la mano por la cabeza.
—Carajo ahora como borramos toda esta evidencia.
—Hay que desasernos de ella mejor.
Respondió Luis.
Victor solo asienta.
Ya han pasado 48 horas después de la desapareció de Jessy Abigail Sorto.
La policía y familiares están asiendo todo lo que puedan para encontrarla. Si deseas unirte a la busque a reunión de empiezo será en el café Victoria, que se encuentra enfrente de la universidad nacional.
Los noticieros dando mi caso.
Pero de qué sirve si no toda la gente del mundo dará conmigo, porque es más grande la corrupción de hoy en día.
Mi hermano mayor se encargó de despachar a mi hermanito y lo dejo al kinder. Esa mañana. Mi madre estaba en su habitación toda rota por dentro, ella aún se preguntaba ¿qué era lo que había hecho mal?
Mi hermano mayor trato de consolarla, pero era inútil, sus ojeras eran tan profundas. Cómo si llevaba semanas son dormir, pero era por tanto llorar.
—Madre la encontraremos. Te lo prometo.
Juan abraza a mi madre fuertemente y la besa en mejilla.
En el café, estaba lleno de gente que querían ayudar a mi búsqueda, pero también había gente que solo querían el chisme. Y empezaron a hacerles preguntas a mi madre
¿Que hacía una muchacha en la calle y sola?
¿Segura qué no se fue con un novio? Y comentarios fuera del lugar. De seguro ella se lo ganó, andaba muy provocativa, andaba provocando a los hombros. Y el que busca encuentra.
— Los que quieran ayudar se pueden quedar, pero el resto que solo vino a criticar se puede marchar. Nadie sabe lo que realmente paso para estar opinando y criticando.
Les respondió mi madre.
¿Será por qué soy mujer tengo la culpa de lo que me pasó? No lo sé. Y creo que ni lo sabré.